39.
así,
como haciendo el amor
por la herida
¿no nacemos acaso
desde el dolor ajeno?
Cada uno crea de las astillas que recibe la lengua a su manera con las reglas de su pasión -y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento. Juan José Saer - Poemas
Simplemente Saer
lunes, 18 de junio de 2012
De nido en el mástil- Hugo Mujica
8
todo fue como siempre
abrí las manos y estabas
y todo fue como siempre
por única vez
todo fue como siempre
abrí las manos y estabas
y todo fue como siempre
por única vez
Poema de Incompletamente. Juan Gelman
el pájaro se desampara en su
vuelo/ quiere olvidar las alas/
subir de la nada al vacío donde
será materia y se acuesta
como luz en el sol/ es
lo que no es todavía/ igual al sueño
del que viene y no sale/ traza
la curva del amor con muerte/ va
de la conciencia al mundo/ se encadena
a los trabajos de su vez/ retira
el dolor del dolor/ dibuja
su claro delirio
con los ojos abiertos/ canta
incompletamente
vuelo/ quiere olvidar las alas/
subir de la nada al vacío donde
será materia y se acuesta
como luz en el sol/ es
lo que no es todavía/ igual al sueño
del que viene y no sale/ traza
la curva del amor con muerte/ va
de la conciencia al mundo/ se encadena
a los trabajos de su vez/ retira
el dolor del dolor/ dibuja
su claro delirio
con los ojos abiertos/ canta
incompletamente
Etiquetas:
Colección Página 12,
Editorial Seix Barral,
Incompletamente,
Juan Gelman
domingo, 10 de junio de 2012
Extracto del Prólogo de Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes
Diálogo entre Babieca y Rocinante
Soneto
B. ¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
R. Porque nunca se come, y se trabaja.
B. Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?
R. No me deja mi amo ni un bocado.
B. Andá, señor, que estás muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al asno ultraja.
R. Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miraldo enamorado.
B. ¿Es necedad amar? R. No es gran prudencia.
B. Metafísico estáis. R. Es que no como.
B. Quejaos del escudero. R. No es bastante.
¿Cómo me he de quejar en mi dolencia,
si el amo y escudero o mayordomo
son tan rocines como Rocinante?
Soneto
B. ¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
R. Porque nunca se come, y se trabaja.
B. Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?
R. No me deja mi amo ni un bocado.
B. Andá, señor, que estás muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al asno ultraja.
R. Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miraldo enamorado.
B. ¿Es necedad amar? R. No es gran prudencia.
B. Metafísico estáis. R. Es que no como.
B. Quejaos del escudero. R. No es bastante.
¿Cómo me he de quejar en mi dolencia,
si el amo y escudero o mayordomo
son tan rocines como Rocinante?
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