En quien pensar
ahora que no está esa sombra de vos
ausencia de recuerdos
vacío de ecos de vos
en esta noche que es de nadie
solo acecha este vacío
que termina con los ojos cerrándose
como un libro que se cierra
en mi mesa de luz
qué hacer ahora
que no venís galopando un poema
enredado en mis lagañas matinales
ni te veo en amaneceres
solitarios
escucho un grillo
tomo unos mates
ralentizada me llega una imagen
el tata Mingo con su chaquetilla
su mano en alto saludando a papá
y tengo ahora la certeza
que ese mundo existió
era real
como lo fue el nuestro
enero. 2012
Cada uno crea de las astillas que recibe la lengua a su manera con las reglas de su pasión -y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento. Juan José Saer - Poemas
Simplemente Saer
lunes, 28 de octubre de 2013
viernes, 18 de octubre de 2013
Escuché a Raúl Zurita recitar este poema bello intenso en el Festival de Poesía de Rosario(2013), gracias Raúl Zurita!! Canto a su amor desaparecid
Ahora Zurita —me largó— ya que de puro verso y desgarro te pudiste
entrar aquí, en nuestras pesadillas; ¿tú puedes decirme dónde está mi
hijo?
—A la Paisa
—A las Madres de la Plaza de Mayo
—A la Agrupación de Familiares de los que no aparecen
—A todos los tortura, palomos del amor, países chilenos y asesinos:
Canté, canté de amor, con la cara toda bañada canté de amor y los
muchachos me sonrieron. Más fuerte canté, la pasión puse, el sueño,
la lágrima. Canté la canción de los viejos galpones de concreto. Unos
sobre otros decenas de nichos los llenaban. En cada uno hay un país,
son como niños, están muertos. Todos yacen allí, países negros, áfrica
y sudacas. Yo les canté así de amor la pena a los países. Miles de cruces
llenaban hasta el fin el campo. Entera su enamorada canté así. Canté el
amor:
Fue el tormento, los golpes y en pedazos
nos rompimos. Yo alcancé a oírte pero la
luz se iba.
Te busqué entre los destrozados,
hablé contigo. Tus restos me miraron y yo
te abracé. Todo acabó.
No queda nada. Pero muerta te amo y nos
amamos, aunque esto nadie pueda enten-
derlo.
—Sí, sí miles de cruces llenaban hasta el fin el campo.
—Llegué desde los sitios más lejanos, con toneladas de cerveza
—adentro y ganas de desaguar.
—Así llegué a los viejos galpones de concreto.
—De cerca eran cuarteles rectangulares, con sus vidrios rotos y olor
—a pichí, semen, sangre y moco hendían.
—Vi gente desgreñada, hombres picoteados de viruela y miles de
—cruces en la nevera, oh sí, oh sí.
—Moviendo las piernas a todos esos podridos tíos invoqué.
—Todo se había borrado menos los malditos galpones.
—Rey un perverso de la cintura quiso lomarme, pero aymara el
—número de mi guardián puse sobre el pasto y huyó.
—Después me vendaron la vista. Vi a la virgen, vi a Jesús, vi a mi
—madre despellejándome a golpes.
—En la oscuridad te busqué, pero nada pueden ver los chicos lindos
—bajo la venda de los ojos.
—Yo vi a la virgen, a Satán y al señor K.
—Todo estaba seco frente a los nichos de concreto.
—El teniente dijo "vamos", pero yo busco y lloré por mi muchacho.
—Ay amor
—Maldición, dijo el teniente, vamos a colorear un poco.
—Murió mi chica, murió mi chico, desaparecieron todos.
Desiertos de amor.
Ay amor, quebrados caímos y en la caída
lloré mirándote. Fue golpe tras golpe, pero
los últimos ya no eran necesarios.
Apenas un poco nos arrastramos entre los
cuerpos derrumbados para quedar juntos,
para quedar uno al lado del otro. No es duro
ni la soledad. Nada ha sucedido y mi sueño
se levanta y cae como siempre. Como los
días. Como la noche Todo mi amor está aquí
y se ha quedado:
—Pegado a las rocas al mar y a las montañas.
—Pegado, pegado a las rocas al mar y a las montañas.
—Recorrí muchas partes.
—Mis amigos sollozaban dentro de los viejos galpones de concreto.
—Los muchachos aullaban.
—Vamos, hemos llegado donde nos decían —le grité a mi lindo chico.
—Goteando de la cara me acompañaban los Sres.
—Pero a nadie encontré para decirles "buenos días", sólo unos brujos
—con máuser ordenándome una bien sangrienta.
—Yo dije —están locos, ellos dijeron— no lo creas.
—Sólo las cruces se veían y los dos viejos galpones cubiertos de algo.
—De un bayonetazo me cercenaron el hombro y sentí mi brazo al caer
—al pasto.
—Y luego con él golpearon a mis amigos.
—Siguieron y siguieron pero cuando les empezaron a dar a mis
—padres corrí al urinario a vomitar.
—Inmensas praderas se formaban en cada una de las arcadas, las
—nubes rompiendo el cielo y los cerros acercándose.
—Cómo te llamas y qué haces me preguntaron.
—Mira tiene un buen culo. Cómo te llamas buen culo bastarda chica,
—me preguntaron.
—Pero mi amor ha quedado pegado en las rocas, el mar y las montañas.
—Pero mi amor te digo, ha quedado adherido en las rocas, el mar
—y las montañas.
—Ellas no conocen los malditos galpones de concreto.
—Ellas son. Yo vengo con mis amigos sollozando.
—Yo vengo de muchos lugares.
—Yo vengo llorando. Fumo y pongo con los chicos.
—Es bueno para ver colores.
—Pero nos están cavando frente a las puertas.
—Pero todo será nuevo, te digo, oh sí lindo chico.
—Claro —dijo el guardia, hay que arrancar el cáncer de raíz,
—oh sí, oh sí.
—El hombro cortado me sangraba y era olor raro la sangre.
—Dando vueltas se ven los dos enormes galpones.
—Marcas de T.N.T., guardias y gruesas alambradas cubren sus vidrios
—rotos.
—Pero a nosotros nunca nos hallarán porque nuestro amor está pegado
—a las rocas, al mar y a las montañas.
—Pegado, pegado a las rocas, al mar y a las montañas.
—Pegado, pegado a las rocas, al mar y a las montañas.
—Murió mi chica, murió mi chico, desaparecieron todos.
Desiertos de amor.
Nos descargaron cal y piedras Me derrumbé a tu lado creyendo
encima. Por un segundo temí que que era yo la que me arrojaba.
te hicieran daño. El pasto estará creciendo me ima-
Ay amor, cuando sentí el primer es- gino. En verdad me gustan más las
trépito me pegué todavía un poco piedras creó, no, el pasto
más a ti. Creí que eras tú y era yo. Que yo
Fue algo. aún vivía, pero al irme sobre ti algo
Sí, seguro fue algo. Sentí las pie- de tu vida me desmintió.
dras aplastándote y yo crei que gri- Fue sólo un segundo, porque des-
tarías, pero no. El amor son las pués te doblaste tu también y el
cosas que pasan. amor nos creció como los asesi-
Nuestro amor muertos no pasa. natos.
Es dulce y no. Fue el último crujido Ahora todos son caídos menos
y ya no hubo necesidad de mo- nosotros los caídos.
verse Todo ahora se mueve. Ahora todo el universo somos tú
Tus pupilas están fijas, pero cua- y yo menos tú y yo.
tro ojos infinitamente abiertos ven Tras los golpes, ya idos, nos des-
más que dos. plazamos un poco y destrozada yo
Por eso nos vimos. fui lo único que sentiste acercarse.
Por eso nos hablamos, y con tu Nadie sabrá el destino, porque tú
espinazo sostienes el mío. Y aun- eres el que busco, el que cuido.
que nadie lo verá, yo alguna vez Llorona de ti tal vez seamos todos
pensé que sería bueno esto, que una sola cosa. Yo ahora lo se pero
está bien. Que sería. no importa.
—Ay, grandes glaciares se acercan, grandes glaciares sobre los techos
—de nuestro amor.
—Eh ronca, gritó mi lindo, los dinosaurios se levantan Los helicópteros
—bajan y bajan.
—Donde yacen los viejos galpones, las paredes muy altas con torres
—de TV.
—Tú podrías aparecer en las pantallas, oh sí amor.
—En mis sueños enciendo el dial y allí apareces en blanco y negro.
—Digo: —ése es el chico que soñaba, ése es el chico que soñaba.
—Cuando despierto sólo hay heridos en un largo palio y cueros
—cabelludos colgando de las antenas.
—Oigan amigos —les grité— esas épocas ya pasaron. Sólo se rieron
—de mí.
—Marcaron a los muchachos y a bayonetazos les cortaron el pelo.
—¿Fumas marihuana? ¿Aspiras ncoprén? ¿Qué mierda fumas rojo
—asqueroso?
—Pero son lindos. Aun así yo me reglo de verlos, mojo la cama y Runo.
—Yo me enamoro de ellos, me regio y me pinto entera. Envuelta en
—lágrimas los saludo,
—pero todos sueñan hoy el sueño de la muerte, oh sí lindo chico.
—Grandes glaciares vienen a llevarse ahora los restos de nuestro amor.
—Grandes glaciares vienen a tragarse los nichos de nuestro amor.
—Las nicherías están una frente a la otra.
—De lejos parecen bloques.
—Todo lo vi mientras fuerte me daban pero me vire, y mi guardián
—no pudo retenerme.
—Allí conocí los colores y vi al Verdadero Dios gritando dentro de
—los helados galpones de concreto,
—ahullando dentro de los fantasmas galpones de concreto,
— mojándome entera dentro de los imposibles galpones de concreto.
—Muía chilena -me insultaba mi madre- ya llegará también tu hora.
—Me vire por muchos lugares y vi a mis viejos sin salir de allí.
—Son como Dios.
—Pero ellos no saben que su cachorra se está muriendo de amor y
—golpes en los viejos galpones.
—Ahora me buscan pobres viejos ateridos.
—Preñándonos de gruesos escupitajos, juntos, jóvenes y viejos
—reventaremos.
— ay amor reventaremos
— ay amor reventaremos
—La generación sudaca canta folk, baila rock, pero todos se están
—muriendo con la vista vendada en la barriga de los galpones.
—En cada nicho hay un país, están allí, son los países sudamericanos.
—Grandes glaciares vienen a recogerlos.
—blancos glaciares, sí hermano, sobre los techos se acercan.
—Murió mi chica, murió mi chico, desaparecieron todos.
Desiertos de amor.
Lloré así y canté. Aullando los Los países están muertos. Un
perros perseguían a los mucha- Galpón se llama Sudamérica y el
chos y los guardias sitiaban. otro Norte.
Lloré y más fuerte mientras los Tormento me dio la vista, dije
cuerpos caían. Blanco y negro lloré abriéndome. El responso canta-
el canto, el canto a su amor des- mos. Entera mi mala estrella cante
aparecido. entonces el canto a mi amor que
Todo el desespero mío yo lloré. se iba. Muchas cruces se llama-
El pasto sube hasta las nicherías. ban e iban.
Los muchachos paisa le dije ten; Todos paisanos dije llorando se ha
ten mi pena y se apaga. ido Se fue, y yo no peno ni no peno.
Nostalgia cantamos por los países La Internacional de los países
y por el país chileno. muertos creció subiendo y mi amor
Procesión fue y sentencia, cruza- puse. Todo el amor paisa, todo el
mos los otros nichos y frente al del lloro mío sumé y sonó entonces la
país nuestro estalló el salmo. General de los países muertos.
Toda la pena. Así desangré yo la herida y al
Todo el salmo cayó entonces so- partir rojo sonó el canto a mi amor
bre su amor que no estaba. De desaparecido. Todas estaban como
nostalgia cantó por ellos, por ellos, abriéndose igual que fosas estas
por los países muertos puse no, letritas, el grito, el país puse no,
no dolía. no dolía.
—Cantando, cantando a su amor desaparecido.
—Cantando, cantando a su amor desaparecido.
—Sí hermosa chica mía, lindo chico mío, es mi karma ¿no?
—Todos los países míos natales se llaman del amor mío, es mi lindo
—y caído. Oh sí, oh sí.
—Todos están allí, en los nichos flotan.
—Todos los muchachos míos están destrozados, es mi karma ¿no?
—Me empapo mucho y te quiero todo.
—Cantando, oh sí, cantando a su amor desaparecido.
—Cantando, oh sí sí, cantando a su amor desaparecido.
Argentina, Uruguay y los países ¿No te apenaste? Flores del Cen-
chilenos del amor mío y desapa- tral país cambiaron y era que yo
recido. me moría.
Por escalera se sube de un país a De tu lado me morí y me pusieron
otro. Por ascensores se sube o por arriba como los países argentinos
aviones del amor mío que también están ubicados sobre los chilenos.
baja las penumbras y a veces sube. Todos van subiendo unos sobre
Allí andanos yo y tú. Allí andamos, otros. Nichos del galpón Sudame-
entre las fosas tú y yo que nos ricano, y muertos se llaman. Nos
hablamos: —¿Me comiste? ¿porque murieron —digo— de la pena y se
tenías hambre chileno me comiste? llaman.
Te quería, te quería tanto, dice, que Del amor desaparecido también se
toda la noche negra silbó y yo te llaman los países. Enmurallados
sostuve con mi mano y lo viste. yacen como nosotros.
Es cosa sólo de muertos. Masacraron a los chicos y los
Sí, es sólo cosa de los muertos el países se quedaron. Nosotros
ver cada una de estas letras somos ellos, tiré. Fue duro.
abriéndose en nichos. Algunos se apodan Países del ham-
Letras, letritas, dice, tumbas del bre, o bien USA en el nicho ameri-
amor ido dice. Yo te sostuve con cano, digo: Más atrás están los
mi mano y lo viste. Países idos oíros. Amor mío; somos nos
dice. comidos.
Fin. Y entonces:
....Reventada de amor toda la enamorada que quepa te cantó allí. Fue
más hondo todavía; más abajo de los hoyos negros, del grito, de la
pesadilla. Allí la mujer en amor te contó esta historia; es descripción,
mapas y países enruchados, pero toda su enamorada te cantó allí. Corte.
Tu desierto de amor. Corte. Y entonces:
sábado, 12 de octubre de 2013
Días de verano
"Sentirse abrazado y sostenido por el agua verde y cristalina, más que un placer, suponía la vuelta a un estado normal de cosas "... John Cheever: El nadador
así eran las cosas
un mediodia
mamá preparaba el almuerzo
32 ° en el pueblo
partiamos al club
the dream team: mi padre, mis hermanas y yo
dejábamos los bolsos
en el guardarropa
de allí ibamos a los baños
grises húmedos
los envolvía un olor nauseabundo
como a las letrinas de las duchas
esos hoteles transitorios
de noches solitarias
en pueblo olvidado por todos
menos por los que ahí vivíamos
así las cosas
nos poníamos las mallas
y nuestro padre
se duchaba
antes de sumergirse en el agua
luego entrábamos el pie en el agua
que intuíamos congelada
ahora pongo el pie en estos lagos
que intuyo congelado en doble visión
el ciclo comenzaba
papá se tiraba a la pileta
y nadaba
veiamos que respiraba
cada cuatro brazadas
nosotras por otro lado
nos tirabamos al agua
bombita paradas
saliamos del agua
y regresábamos todos en auto
a casa donde nos esperaba mamá
y un lugar seguro previsible
No sospechábamos de su caducidad
así eran las cosas
un mediodia
mamá preparaba el almuerzo
32 ° en el pueblo
partiamos al club
the dream team: mi padre, mis hermanas y yo
dejábamos los bolsos
en el guardarropa
de allí ibamos a los baños
grises húmedos
los envolvía un olor nauseabundo
como a las letrinas de las duchas
esos hoteles transitorios
de noches solitarias
en pueblo olvidado por todos
menos por los que ahí vivíamos
así las cosas
nos poníamos las mallas
y nuestro padre
se duchaba
antes de sumergirse en el agua
luego entrábamos el pie en el agua
que intuíamos congelada
ahora pongo el pie en estos lagos
que intuyo congelado en doble visión
el ciclo comenzaba
papá se tiraba a la pileta
y nadaba
veiamos que respiraba
cada cuatro brazadas
nosotras por otro lado
nos tirabamos al agua
bombita paradas
saliamos del agua
y regresábamos todos en auto
a casa donde nos esperaba mamá
y un lugar seguro previsible
No sospechábamos de su caducidad
lunes, 7 de octubre de 2013
Diseminación
tengo miedo que una hoja se quiebre
y el mundo se caiga
mientras un hombre mata a su mujer
en suelo invisible
pienso que no quiero que se
quiebre ninguna hoja
camino tratando de no
pisarlas
me duele la esperanza
de la casita de papel
que terminé de armar
y se llevó el viento
veo los rayos que
esconden los soles
por venir
en la bici de Juan
y pienso en las bicis
de la cocina vieja en
la casa de mis abuelos
en el Uruguay
una pileta de cemento
el jabón la perdiz
una esponja de acero
vieja y roída
junto a mi llanto en el abismo
de la palabra hoy
y el mundo se caiga
mientras un hombre mata a su mujer
en suelo invisible
pienso que no quiero que se
quiebre ninguna hoja
camino tratando de no
pisarlas
me duele la esperanza
de la casita de papel
que terminé de armar
y se llevó el viento
veo los rayos que
esconden los soles
por venir
en la bici de Juan
y pienso en las bicis
de la cocina vieja en
la casa de mis abuelos
en el Uruguay
una pileta de cemento
el jabón la perdiz
una esponja de acero
vieja y roída
junto a mi llanto en el abismo
de la palabra hoy
martes, 1 de octubre de 2013
El caracol
Apoyo sobre mi oreja
el caracol que se encuentra
en la mesa Luis XVI
de mis tías abuelas
viene de allí un rumor
de recuerdos caracolizados
rugidos de mar que impactan
sobre ese muelle que armamos
en esa noche huérfana de estrellas
papá, mamá, mis hermanas y yo
nunca nos vi tan fuertes
esa imagen me llega en pleno desalojo
la intemperie no por eso es menos real
mientras la vida pasa
las cosas siguen su ritmo
la araña teje su tela
la ciudad insomne
no me proteje
la hostilidad de la ciudad me hiere
y yo me caracolizo
el caracol que se encuentra
en la mesa Luis XVI
de mis tías abuelas
viene de allí un rumor
de recuerdos caracolizados
rugidos de mar que impactan
sobre ese muelle que armamos
en esa noche huérfana de estrellas
papá, mamá, mis hermanas y yo
nunca nos vi tan fuertes
esa imagen me llega en pleno desalojo
la intemperie no por eso es menos real
mientras la vida pasa
las cosas siguen su ritmo
la araña teje su tela
la ciudad insomne
no me proteje
la hostilidad de la ciudad me hiere
y yo me caracolizo
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