En el pliegue de lo incierto
En los apolillados y prescriptos viajes
En los innominables huecos de vos
En una vida que quedó limbando en el medio venir
Estás en mi saber
De tanto haberte querido y
En la pregunta al Amor
En la absoluta certeza
Del desamor que vino
En los parimientos dolorosos
En el rincón de la alegría
Del mate limpio por la mañana
En tu soledad de la calle Bolivar
En mi ilusorio poema
que busca otra perspectiva
sinuosa laberíntica
de vos
Y me lleva a los viajes al lago
A los mangos que alcanzaban
Para pedorros hoteles
A los viajes en colectivos
A la pensión y la guita justa
Desencontrados anduvimos
En el amor que deseé
Pero no pude reconocer en vos
En las demandas truncas ensordecidas
No saber por qué escribir
Como un poema por encargo
Me voy a cumplir mi destino
Hastiada de engaño y certeza
De saber
Que amás así
Como podés
Que no me alcanzó el amor
Que tu tribunal
Me juzgó demasiado
Declarando insanía
Solapado en tu tenue demanda
Se fue nuestro porvenir
perdido en el lodasal de
los amores truncos
Y espero que algún dia
lo enterremos juntos
En una cermonia íntima
en el río Uruguay
en los lagos que estuvimos
en los jacarandá que forestan
el campo del olvido
Sueño en el sueño
Con despertarme de
esta condenada onírica vida
Despertar y volver a ver
Ese poema de Celan
Que fuiste
Para confirmarme que
eras real y no un artilugio
Que armé del amor
Estás tan lejos
Que no te conozco
Que no me alcanzan
Las lentes para hacer foco
Y encontrarte
No te encuentro…
Probablemente porque
El encuentro es ilusorio
Porque te perdiste
Y nos parimos distintos
E inconciliables
Porque batallo
Con las formas ilusorias
De la nostalgia
Porque encuentro y
tropiezo con una realidad
Que custodia los versos
Que no puedo parir
Porque no sé si sos vos
El que está ahí
No me alcanzó tu amor
Tu tribunal
Me juzgó demasiado
Declarando insanía
Ana
Mayo 2012