Comienzo a leer los Cuentos Completos de Arlt, habiendo leído hace muchos años ya, Las Aguafuertes Porteñas, el Juguete rabioso y algún que otro cuento. Si tuviera que resumir que pulsiona el acto de seguir leyéndolo, diría que son sus personajes, la complejidad que revisten, sus estrecheces y miserias que conforman también la condición humana. No hay intento de velamiento de ello, al contrario, una exaltación de los mismos, una suerte de interpelación a los argumentos tranquilizadores narcisistas y moralizantes. Personajes recorridos por una meta/conciencia del lodo del que venimos y vivimos y vamos, lejos de ser héroes consistentes los corroe las inconsistencias, las permanentes elecciones a condiciones miserables, la ironía y permanente subversión a los mandatos sociales epocales convirtiéndose así en anti héroes que denuncian el orden burgués, las incongruencias y vacíos de lo instituido. Todo ello a partir de la actitud introspectiva que los mismos asumen, desde lugares incorrectos para una razón burguesa y el establishment.
Uno de los cuentos que me ha resultado interesante es El Escritor fracasado de su libro El Jorobadito, libro que al igual que sus primeras Aguafuertes se publican en 1930 aproximadamente. Me entero que este cuento se publicó en el suplemento literario del Diario La Nación bajo el nombre de El hombre fracasado.
Comienza el cuento diciendo “Nadie se imagina el drama escondido bajo las líneas de mi rostro sereno, pero yo también tuve veinte años, y la sonrisa del hombre sumergido en la perspectiva de un triunfo próximo. Sensación de tocar el cielo con la punta de los dedos, de espiar desde una altura celeste y perfumada, el perezoso paso de los mortales en una llanura de ceniza. Me acuerdo (…) Después del éxito estrepitoso, mi entusiasmo decayó verticalmente”*2 Esto es un indicador que el protagonista ya no está recorrido por la sensación de tocar el cielo con la punta de los dedos, sino tomado por la cabal sensación de lo perdido, del vacío, de la caída. Inmediatamente asocio esta idea, sin esfuerzo alguno con un cuento de Julio Cortázar: Me caigo y me levanto, en el que creí encontrar cierta similitud en cuanto a esta sensación de caída, “hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña, al terminar su obra maestra, al afeitarse sin un solo tajito, no toda recaída va de arriba abajo porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa cuando ya no se sabe donde se está” (…)“pero… toda recaída es una desalteración una vuelta al barro de la culpa”. Siempre me interesó este caer cuando se llega a lo que se desea, y Cortazar dice “al barro de la culpa”, De qué culpa? Podríamos decir de la culpa de existir, la culpa que genera la existencia .No se si esto le sucede a este personaje la idea no es psicologizar al personaje sino captar el enclave evanescente que lo sostiene en una permanente fuga de si mismo.
Se ve un tono de permanente tensión que recorre el cuento reflejado en esta dualidad de hombre / escritor, recordemos como dato no menor que la publicación del cuento en el Diario se hace bajo el nombre de El hombre fracasado y luego en libro El jorobadito como El escritor fracasado.
En este cuento el protagonista que asume la primera persona del singular y en una suerte de monólogo interior, da cuenta de la lucha de un hombre/escritor por intentar, por darle sentido a la vida a través de la literatura, y da cuenta de lo infructuoso de dicha tarea. Se me ocurre pensar que su lucha reside en librar la búsqueda del estilo propio, de una existencia auténtica frente a la existencia inauténtica que podemos pensarla en los términos de lo que está dado, de lo que ya fue pensado, en clave heideggeriana. Pareciera por momentos que este intento infructuoso a partir de la literatura y de una gran obra de acotar algo del orden del sufrimiento del saber que somos seres destinados a morir, de dar un sentido de autencidad a su propia existencia, se evidencia en el último párrafo del cuento en que a modo de punto de capitoné da sentido a lo que venía diciendo: “¿Para qué afanarse en estériles luchas, si al final del camino se encuentra como todo premio un sepulcro profundo y una nada infinita? Y yo sé que tengo razón”*3
Este párrafo, con el que termina el cuento nos da la clave de aquello que de alguna manera sostiene en esa permanente tensión al protagonista. Creo que expresa algo más profundo que este temor universal del escritor de no poder decir nada más, de la página en blanco. Estos intentos denodados en dar sentido al vacío y a la nada que lo toma enteramente, que resulta de estar ahí arrojado en un mundo real, del cual dice: "Estábamos viviendo en el Siglo de la máquina. La máquina había encadenado al hombre en su funcionamiento imperioso. Todo lo que se apartaba de la maquina era superfluo. ¿Qué podía significar una poesía junto a un motor en marcha o a una usina en plena producción?¿Aliviaba un poema el aniquilamiento moral y físico de millares y millares de proletarios uncidos en la esclavitud del salario?"*4
Arlt, escritor se filtra en el este personaje para arremeter contra el escenario literario artístico de la época, se traduce en los permanentes virajes, en los que asume posiciones que constituyen corrosivas críticas a escritores (estilos) y al mundo literario / intelectual de su época, al cual hace aparecer como un entorno adulante, poblado de seres obsecuentes y pusilánimes. A propósito de los críticos literarios, lugar que el protagonista transita, dice:“¡Qué no habré dicho en nombre de la literatura! Me convertí en una especie de alcahuete de la república de las letras, para sancionar los despropósitos de mis exigencias y las del grupo al cual pertenecía, empleé palabras difíciles e inventé teorías literarias”*5
Repasemos algunos de estos cambios de posicionamientos:
1*Escribe el decálogo de la no acción: “¿Qué escrúpulos negativos podía impedirme escribir un libro negativo, fabricar algo así como un Eclesiastés para intelectuales sietemesinos demostrándoles con habilidad cuan engañosos resultaban los esfuerzos estériles?”*6
2*Luego vino la Tesis de la exigencia, en la cual se intentaba autoconvencer de que su dificultad en encontrar placer en el escribir residía en una suerte de exigencia y es allí cuando decide emprender lo que llamó la Estética del exigente. Refiere: “La tesis prosperó se convirtió en cátedra. Muchos cretinos comenzaron a respetar mi posición espiritual, incluso muchas personas que no simpatizaban conmigo…”*7
3*Su acercamiento al Proletariado, al mundo del hampa , a hombres que en otro momento despreciaba hondamente fracasados y solidarios que se reunían a tomar cerveza con cocaína
4* Hastiado de la sensación de vacío y soledad al asumir esas formas, comienza a forjar la identidad del Indiferente, “Mi elegancia consistía en no enterarme de nada”*8
En la última página del cuento el personaje pareciera que asume una suerte de reconciliación con esos personajes a los que se acercó, denunciando su propio vacío, asumiendo una dualidad que evidencia que ha devorado esas identidades que y asumió los caracteres propios y despreciables de aquellos. Dicho pasaje no ha resultado indemne a las transformaciones que fue asumiendo. “Quiero desnudarme por completo. Me siento dichoso de ser así, estéril, medido, seco, amable. Tengo el orgullo de pensar que en mi personalidad se puede estrellar el infinito, sin dejar fijada ni una sola de sus partículas de inmensidad(…) Tanto es así que he reemplazado mi indiferencia de no enterarme de nada por aquella indiferencia un poquito más sutil, política e irónica de elogiarlo todo. Lo bueno y lo malo”*9
Impresiona la tonalidad del monólogo final, casi como una confesión, en la que finalmente parece asimilarse al mundo de la existencia inauténtica y sus habladurías: “¿Para qué afanarse en estériles luchas, si al final del camino se encuentra como todo premio un sepulcro profundo y una nada infinita? Y yo sé que tengo razón”*10. ¿Es que el objeto amado/odiado representado aquí por esos personajes que asume, han caído sobre su yo? Y eso que dice de si mismo,¿ lo está diciendo de otros?
*1Del libro El Jorobadito. Cuentos Completos. Editorial Losada. 2008
*2Pág. 37.El escritor fracasado. Cuentos Completos de Roberto Arlt. Editorial Losada. 2008
*3Idem, Pág.63
*4Idem, Pág.59
*5Idem, Pág.55
*6Idem, Pág.44
*7Idem, Pág.47
*8Idem, Pág.59
*9Idem, Pág.63
*10Idem,Pág.63
*11Referencia S. Freud.Duelo y Melancolía(1915)Obras Completas. Tomo XIV.Editorial Amorrortu
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