Simplemente Saer

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jueves, 24 de enero de 2013

El frasquito de Luis Gusmán



Ingreso a la poética   de Luis Guzmán  a partir de una novela corta : El frasquito (1977).  Podemos situar las coordenadas de escritura y publicación del Frasquito en el  mapa contextual literario de lo que se llamó literatura marginal (resulta heterogéneo en sus producciones); caracterizada según algunos autores por el abandono del paradigma de la resistencia, por advenirse en producciones culturales que desisten de intenciones reivindicatorias. El Frasquito se inscribe en el campo de la literatura con otras obras tales como el Fiord de Lamborghini y Nanina de German García.

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Es innegable la influencia y recurrencia en su escritura sea de  manera directa o elíptica a ciertos tópicos del psicoanálisis. Su estrecha relación con el legado Freudiano es insoslayable.Para profundizar en esta línea puede leerse el Prólogo escrito por Ricardo Piglia que se encuentra en las primeras ediciones de la novela. El mismo se titula: El relato fuera de la ley . 

Las referencias al tango son innegables: Carlos Montana, Carlos Gardel. En una autobiogarfía literaria que escribió Gusmán (La rueda de Virgilio.)  resume:  “Por esos años me fui a vivir a las letras de tango. Estaba armado por esas frases /.../ Ellas dirigían los actos más decisivos de mi vida, los que tenían que ver con la vida y la muerte.”

La estrategia de la marginalidad se evidencia en múltiples gestos: 1-)El protagonista y el mundo al mundo al que nos ingresa 2-)En la ausencia de centro: Impresiona el carácter fragmentario, antineal de la historia, cierta conspiración hacia la coherencia, plagado de recuerdo infantiles, fantasías, como si el autor renunciara a la idea de contar una historia encadenada en coherencia, y se fuera entramando a medida que se escribe y se lee.  Dicha tonalidad podemos ligarla  al método psicoanalítico de la asociación libre . La temporalidad es trastocada, imposible de ordenar, como así también el narrador, si bien se escucha un predominio de la primer persona, en momentos el relato impresiona ser hablado por otros. "Pepes.Pepes.Pepes.¿Le rompería el culo a la madrecita? Ella siempre nos gritaba que para darnos de comer se tenía que hacer romper el culo por ahí, que a nosotros nunca nos importó que se tuviera que rifar el culo o ir a dar la vuelta al perro para traer la comida, que nosotros no preguntábamos sino tragábamos. Los pepes siempre me persiguieron desde chico, pero estaban los Pepes buenos y los Pepes malos.Mi padrino Pepe que se quería casar con la madrecita y que yo llevara su apellido. Mi otro padrino, el de la confirmación, también se llamaba Pepe, la venía a buscar en auto a la salida de la oficina y le regalaba plata, mi padre nunca supo quiénes eran los Pepes....Don Pepe el curandero que vivía en la calle... Pepe el pajero que era entrenador de un club"

Puede leerse las marcas de las lecturas de Joyce y Faulkner en la escritura del Frasquito, que operan como en un palimpsesto. A propósito de ello, Juan José Saer dice en relación a la tradición literaria: "Uno no puede escribir novelas y cuentos en América Latina como si Arlt, Onetti, Rulfo, Guimaraes Rosa, Felisberto Hernández y Borges no hubiesen existido. Y también podemos transponer eso a otros escritores que no son latinoamericanos, como Cervantes, Joyce, Beckett o Faulkner".  En relación a Faulkner, Gusmán dice:  es todo, es la escritura, el mito, el relato, y de Joyce refiere:  El ulises la novela más perfecta.


Gracias :literatrofia.blogspot.com

5 comentarios:

  1. acabo de encontrar a El Frasquito en un listado de libros prohibidos por la ultima dictadura militar argentina.

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  2. Sí, es así, por la Liga de la moral.

    A propósito de eso en el Prólogo del libro (reedición) dice: “(El censor) suele metamorfosearse hasta aparecer transformado en una señora respetable, surgida de entre los otros compradores que hay en el local. Exhibe un carnet en que puede leerse que pertenece al comité de moralidad de la Municipalidad, trabajadora “ad honorem” vía liga de madres de familia me exige que le entregue El frasquito. “¡Hace meses que lo estoy buscando!”, exclama. Le informo que el libro no está a la venta, que es de mi propiedad y lo estoy regalando. (…) “Buena porquería regala”, (dice la mujer). Acto seguido labra un acta de infracción por tener un libro de exhibición prohibida...”

    Gracias por el comentario

    Ana

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