Cada uno crea de las astillas que recibe la lengua a su manera con las reglas de su pasión -y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento. Juan José Saer - Poemas
Simplemente Saer
miércoles, 19 de febrero de 2014
Metereología
Me encontraste esa tarde de abril
subida en una lágrima
El pronóstico interior arrojaba mal tiempo
Caminaba en mi propio universo
con su clima dudoso
Ese radiante lugar andino sureño
con sus días de sol
permitía esas arbitrariedades climáticas.
Ahi estaba
con mis propias turbulencias
y signos que no supe leer
Me llamaste
No te recordaba
Hice foco y recién ahi
el caos se ordenó en tu nombre
Eras tan ajeno
a mi fragilidad estacional
y terminaste siendo
un lugar: el amor
Intento develar el enigma
embrujo o qué
de nuestro encuentro
Perfecta alquimia
En ese rincón, sentados
en la alfombra precolombina
pisco en manos y leyendo
empezó todo
Pasaron 15 años
tengo más claros los finales
que los comienzos
Sin embargo insiste esta miopÍa
en leer los signos del amor
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