Simplemente Saer

Simplemente Saer

lunes, 20 de mayo de 2013

Otoño

Caen hojas
del árbol
del membrillo
En el patio
de mi casa

Caen recuerdos
en pleno
otoñeo de
mi alma


La nieve
cayó así
y yo quería
parirme en soles


En el campo del
olvido
me encontré
niña

Hice un
collage de
recuerdos
y me dormí


Desperté
madre
30 años
a mi lado esa
niña y en
nuestros brazos
Juan






sábado, 18 de mayo de 2013

Actualidad

Llegar a casa
Ni intentar prender
la tv
Ni abrir el Facebook


Saber de oráculo:
El sentido
no esta ahí



En que momento
sucedió
Así sin darme cuenta
que los sentidos
son instantes


Agujero
lazada y algo
Como un sentido
por venir

En la lucha de
Nicanor y
Cecilia
En Juan y sus gestos
que condensan
el mundo


Sobrepoblación
de sinsentido
Escribir
otro sentido

La soledad
un sentido
inédito

Los poetas
por encargo
el puro sin sentido

La mostración
La soberbia
La deslealtad
del que se lame
la herida
y escupe al mundo

Un triste sinsentido


Estos versos que
hacen el amor
con el papel
y gritan

Acá bajito
Entre soles
negros y
nieve









domingo, 5 de mayo de 2013

Y un día supe

que allí donde

se cristalizaba

 todo mi ser

era mi

Talón de Aquiles


Subversión anatómica

Soy talón

Dialéctica del que

pisa y es pisado



Paradoja

Me olvidé de

pisar





Resisto esta

verdad

como tantas



Encuentro callos

en mi cuerpo

de larga data

Recién los palpo



¿Cómo es posible

que el lugar

donde resistía

fuera mi debilidad?


Me quedo

con la amabilidad

de lo posible

y con vos










jueves, 25 de abril de 2013

Autobiografía. Leopolodo María Panero



      Desde hace tiempo tengo una mujer, llamada orujo, llamada cazalla. Los alcohólicos necesitamos compañía, pero la bebida nos deja solos. Solos con el amanecer, y con lo que yo he llamado en mis poemas "la jauría atroz de los recuerdos": recuerdos de interminables torpezas, de desastres, de gestos que sólo el alcohol nos hace ejecutar.

       Ahora bien, la locura es no sé si una muerte en vida o un renacimiento. En cualquiera de los casos es un proceso humano y no marciano. Y la psiquiatría es la consideración no humana de lo humano.

       Por el contrario, la literatura moderna es un texto sin nadie, un texto no-humano, pero un texto humano en su proceso de circulación social. Y escribir, ser otro hombre es todo lo que se puede —y ni siquiera eso— en un manicomio, donde se castiga hasta la menor irregularidad, hasta tener pajaritos en la celda, como el hombre de Alcatraz. La carrera moral del enfermo mental, como dijera Erving Goffman, es adelgazar hasta ser sólo un texto de antipsiquiatría y, hablando de paranoia, una maquinaria de tragar veneno.

       Oh viaje difícil, oh labor improbus, oh experiencia límite de aquel que ha cruzado ya el límite. Y así, hasta llegar a la muerte de verdad, como perfecta experiencia límite. Y, siendo Jesucristo, o tal vez sólo un loco como en Ordet, de Theodor Dreyer, resucitar y ser un resucitado, y volver de la nada sin nada de abrigo.

       Ah, el hombre al que nadie quiere, ah, el hombre sin nadie, el borracho en el límite del abismo. Ah, el hombre enemigo del hombre, el hombre que ya no es hombre, sino una equis en la ecuación. Ah, el temor más horrible, más horrible que un ángel es ser un hombre, alguien machacado por la vida, destruido por la letra: hubo aquí alguien que existió y se llamó "Panero".

     Ahora bien, en el tribunal o en la cárcel se puede interponer una suplica, apelar, no así en lo que Foucault llamara el Estado del no derecho, del no ciudadano, del no-hombre o peor, medio hombre: "No hay derecho", como reza un adagio popular, no hay derecho por cuanto no hay humanidad: no hay más que unos hombres reducidos al estado de bestias, en el confín de lo humano, en el límite de lo escrito: y es así que el alcohol, o como aquí lo llaman el alpiste de los pajaritos, es tan obsesivo en los manicomios, porque somos una suerte de medio hombres, un alcohol sobredeterminado, porque en él influye, lo mismo que en el sueño, la desesperación.
      La única revolución posible es la de la locura, si es verdad que, como dijera Rimbaud, hay que cambiar la vida, il faut changer la vie: hay que hacer salir a los muertos de los sepulcros: o, parafraseando a Spinoza, nadie sabe lo que puede la locura. (Spinoza: "Nadie sabe lo que puede el cuerpo")

       Yo soy sólo entre colillas, soy la ceniza del poema en el que no creo, soy la ceniza del verso y del poema, soy el que vive sin tener ya sentido, "celui qui vivrá n'ayant aucun sens", como dice una profecía de Nostradamus, un labio: soy la ceniza del quise ser apagado como una colilla sobre el cenicero, como dije en una entrevista que concedieran al hombre que ya no es Leopoldo María Panero.

        Y es así como firmo mis artículos, pero ya no creo en mí, como si debiera detestarme y ser sólo luz, la luz que nunca sufre, como decía Pedro Salinas. Y tanta cita para enmascarar un hombre que ya no es, que firma artículos con mi saliva, que se devana en el verso muerto, que ya no quiere ser otra vez, como con Francisco, el chulo del señorito, cuya carne comí el otro día; porque eras suave como el peligro, como el peligro de vivir de nuevo.

       Ni una suave emoción aflora en mi rostro, y mis gestos son matemáticos, me comporto como una máquina, como un hombre sin rostro, lamido suavemente por la luna del espejo, por el hombre que es probable que exista, probabilidad de Luis Rosales, probabilidad de los muertos, luna del espejo.

        Y así pasan los días engañando a la nada, engañando al hombre que no existe, y que camina sin piedad sobre la página, mientras arde el mar, y la niebla oculta mi sufrir, poemas del ingeniero, ceniza del sapo, bronce del cadáver.

     Luna rota en el cenicero, mi único ser, mi único espejo, verso rimando el horror de la vida. Un paquete de Camel frente al espejo, mi rostro en un paquete de Camel, oh Vulcano, oh Juliano el Apóstata (I), oh nada del ser que al ser invita, oh Gorgias el sofista, que olvidó el grito de las gaviotas, oh ángel carroñero, espejo único del cadáver, del cadáver sonrosado del idiota. Oh castillo del ser, cadáver que se inclina para mirarme, bajo el ser de la nada, bajo el gusano apolíneo, bajo el rostro del Anticristo: éstas son las últimas palabras de Dutch Shoultz.

   Tengo miedo de mí mismo, soy algo parecido a un verso de mi padre, ah terror del poema, terror del instante en que ya nada queda por escribir, y una mano sale de la tumba, señalando el camino, señalando el camino a nadie, ah boca del poema, humedad del verso, señor de la nada y de las formas, señor tenebroso del dolor.

viernes, 19 de abril de 2013

Tebas


Me llamo Tebas
en mi descansan
las ruinas de
lo que pudo haber  sido,
de lo que fue

¿Qué me pasará
ahora que se ha
develado
el enigma?

La esfinge vive
sin enigmas
La plaga no azota

Me tocó el lugar
de quien descifra
Años intentándolo


Me aterraba pensar futuros
de alfileres y
ojos lacerados
de tanta verdad





sábado, 13 de abril de 2013

Si ¿Estás ahí ? (Parte 2)


¿En las verdes raíces
de tu mirada
se encuentra el misterio
de lo que podría haber sido?


Me  desperté
abrigada en
 tu nombre


¿Dónde estás?
¿Por qué venís
a esta cita
que no acordamos?

Es de madrugada

Los perros
ladran
La ciudad duerme


Ya nadie se pregunta
Sueño
Bebimos de más
Precipitado de vos

Tus raíces
envuelven el día
No hay guiño
que desemascare

Hoy estuve
con vos.















domingo, 31 de marzo de 2013

Podrías haber sido
El árbol
donde ir
un domingo

Epifanías del tango

A mi amiga Cecilia


Hay que ser realmente idiota{…}En realidad no pasa nada grave pero ser idiota lo pone a uno completamente aparte, y aunque tiene sus cosas buenas es evidente que de a ratos hay como una nostalgia, un deseo de cruzar a la vereda de enfrente donde amigos y parientes están reunidos en una misma inteligencia y comprensión, y frotarse un poco contra ellos para sentir que no hay diferencia apreciable y que todo va benissimo{…}.por ejemplo en el teatro, yo voy al teatro con mi mujer y algún amigo, hay un espectáculo de mimos checos o de bailarines tailandeses y es seguro que apenas empiece la función voy a encontrar que todo es una maravilla. Me divierto o me conmuevo enormemente, los diálogos o los gestos o las danzas me llegan como visiones sobrenaturales, aplaudo hasta romperme las manos y a veces me lloran los ojos o me río hasta el borde del pis, y en todo caso me alegro de vivir y de haber tenido la suerte de ir esa noche al teatro o al cine o a una exposición de cuadros, a cualquier sitio donde gentes extraordinarias están haciendo o mostrando cosas que jamás se habían imaginado antes, inventando un lugar de revelación y de encuentro, algo que lava de los momentos en que no ocurre nada más que lo que ocurre todo el tiempo..
J. Cortázar- Hay que ser realmente idiota

Una idiota más
Imbécile musical
Si, así
Poco importa

Una imbécile musical escondida
En una nena que baila un tango
Y esa negrura bandoneón
La lleva a un universo liminar
Plagado de pequeños oxímoron
Donde la tristeza es alegría
Muerte renacer y
Así

Epifanías

La nena que fui
Con su negrura
Bandoneón
Baila un tango
Con su hijo


Y ese fueye
Faisán de la noche
Embrujo del tiempo
Resopla vientos
Atemporales

Esa nena escucha
Un tango
En esta mujer
Y Baila

Anoche bailamos
Un tango
O eso creí
Éramos 30
Eso parecía

Estábamos sentados
Y Bailábamos
Y la sala era una multitud
Cada uno con sus pequeños
Yoes

En un mar salado
Bailábamos
Como idiotas
Porque para bailar
Sentados
Hay que ser realmente
Idiotas

sábado, 16 de marzo de 2013

Las alas

Ya no hay lugar
para tus alitas rotas
Enhebrada ando
a este retoño
del amor que dimos

Que es causa
alegría y vida

No hay nido
Para albergarlas

Errante andarán
y anidarán
Ahi donde
no estaré

Donde elijo
no estar

Entenderás
que te abandono
Que no se abandona
un herido

Pero tampoco
Te quiero elegir
Por esas alitas rotas
Que tanto amé

Porque no quiero
Porque no puedo
Con las alitas rotas

Porque soy
Veneno y
Antidoto
Para vos

Paradoja
que te toca
descubrir

Ahora me voy
Perdida en
Los médanos
De la memoria

Aturdida
De encontrarme
Infructuosamente
Reparando



Ana









domingo, 10 de marzo de 2013

El tapado de tu abuelo


Caen tantas lágrimas
como recuerdos

Esta lluvia íntima
interna
No cesa


Y todo
porque vi
un tapado

Y dentro de
sus agujeros
Nos encontré

Felices



Ana

sábado, 2 de marzo de 2013

Hades, mi ciudad

Se comenta que
cada tanto se reúnen
los Heracles que
nos habitan
y recorren ciudades.


Entretanto se gastan
los años
Pasan y yo miro
y no paro de mirar
la vida como un film

Conspiran los cancerberos
Presienten la estocada de
los Heracales

Desperté me miré
al espejo
El temblor
La frialdad

Ahí estoy
Con mis tres cabezas
Y mi cola serpentina

Tocan a mi
puerta





Ana


lunes, 4 de febrero de 2013

Rosario

Caminarte duele, sabés
Por momentos amo tocarte
besarte en tus mañanas
de barquitos en sol

Me anudo a tu hechizo
y camino en tu aire
Que intuyo habitado
por  agujeros trípticos

Y me encuentro caminando
un olor imagen sonido
que me lleva a una foto familiar
Rosario 1976


Dina, Juana, Marica, Orfilia,Olga
Carlos, Martha,Ofelia, Darío, Daniela
Cristian, Mariano, Silvina, Analía

En este escenario
detrasito
en rojas palabras:
Montoneros Vive!

Encadenada a las porosidades
de un tiempo
que viví
me siento a llorar


Me eyecta el tiempo al
presente colgado de trámites
en Anses

Y con lágrimas en
los ojos me pregunto
por esas manos que escribieron
esa palabra

Quiero mirar
esa mano la vida que
pulsionó ese trazo
Y espero nuevamente

Que el tiempo y
su historia
me amore en
un eterno abrazo

Y me aliviane
caminarte


jueves, 24 de enero de 2013

El frasquito de Luis Gusmán



Ingreso a la poética   de Luis Guzmán  a partir de una novela corta : El frasquito (1977).  Podemos situar las coordenadas de escritura y publicación del Frasquito en el  mapa contextual literario de lo que se llamó literatura marginal (resulta heterogéneo en sus producciones); caracterizada según algunos autores por el abandono del paradigma de la resistencia, por advenirse en producciones culturales que desisten de intenciones reivindicatorias. El Frasquito se inscribe en el campo de la literatura con otras obras tales como el Fiord de Lamborghini y Nanina de German García.

.
Es innegable la influencia y recurrencia en su escritura sea de  manera directa o elíptica a ciertos tópicos del psicoanálisis. Su estrecha relación con el legado Freudiano es insoslayable.Para profundizar en esta línea puede leerse el Prólogo escrito por Ricardo Piglia que se encuentra en las primeras ediciones de la novela. El mismo se titula: El relato fuera de la ley . 

Las referencias al tango son innegables: Carlos Montana, Carlos Gardel. En una autobiogarfía literaria que escribió Gusmán (La rueda de Virgilio.)  resume:  “Por esos años me fui a vivir a las letras de tango. Estaba armado por esas frases /.../ Ellas dirigían los actos más decisivos de mi vida, los que tenían que ver con la vida y la muerte.”

La estrategia de la marginalidad se evidencia en múltiples gestos: 1-)El protagonista y el mundo al mundo al que nos ingresa 2-)En la ausencia de centro: Impresiona el carácter fragmentario, antineal de la historia, cierta conspiración hacia la coherencia, plagado de recuerdo infantiles, fantasías, como si el autor renunciara a la idea de contar una historia encadenada en coherencia, y se fuera entramando a medida que se escribe y se lee.  Dicha tonalidad podemos ligarla  al método psicoanalítico de la asociación libre . La temporalidad es trastocada, imposible de ordenar, como así también el narrador, si bien se escucha un predominio de la primer persona, en momentos el relato impresiona ser hablado por otros. "Pepes.Pepes.Pepes.¿Le rompería el culo a la madrecita? Ella siempre nos gritaba que para darnos de comer se tenía que hacer romper el culo por ahí, que a nosotros nunca nos importó que se tuviera que rifar el culo o ir a dar la vuelta al perro para traer la comida, que nosotros no preguntábamos sino tragábamos. Los pepes siempre me persiguieron desde chico, pero estaban los Pepes buenos y los Pepes malos.Mi padrino Pepe que se quería casar con la madrecita y que yo llevara su apellido. Mi otro padrino, el de la confirmación, también se llamaba Pepe, la venía a buscar en auto a la salida de la oficina y le regalaba plata, mi padre nunca supo quiénes eran los Pepes....Don Pepe el curandero que vivía en la calle... Pepe el pajero que era entrenador de un club"

Puede leerse las marcas de las lecturas de Joyce y Faulkner en la escritura del Frasquito, que operan como en un palimpsesto. A propósito de ello, Juan José Saer dice en relación a la tradición literaria: "Uno no puede escribir novelas y cuentos en América Latina como si Arlt, Onetti, Rulfo, Guimaraes Rosa, Felisberto Hernández y Borges no hubiesen existido. Y también podemos transponer eso a otros escritores que no son latinoamericanos, como Cervantes, Joyce, Beckett o Faulkner".  En relación a Faulkner, Gusmán dice:  es todo, es la escritura, el mito, el relato, y de Joyce refiere:  El ulises la novela más perfecta.


Gracias :literatrofia.blogspot.com

martes, 1 de enero de 2013

Encuentros

A Juan José


Escribo para que
me encuentres

Me pregunto como será ese día
en que esas letras
que descubrimos juntos
se hagan mi poema

Cuando me leas
¿Será como que me parís
en un madrepoemario?

¿Como en
una doble parición?

Fue tan lindo parirte
Un movimiento cienagoso
Y estabas ahí
en un rosa nube azulado

Cuando me leas
vas a rozarme en
lo intocable
de nuestro amor

Tus primeras letras
están en mis poemas
En mi nombre
En tu nombre saeriano

¿Tejerás mis poemas
como los saquitos y
mantas
que no te tejí?

Juan, Juano,
Juancito, Juan José
¿Dónde estaré
cuando me encuentres?



Ana

domingo, 23 de diciembre de 2012

Tango

Nos parimos
Como un tanguito
simple
Otoñado

Sin grandes piruetas
Sin saltos acrobáticos
Sin metáforas bailantes
que anhelan las bellas formas

Titubeantes frases
tímidos ¿piropos?
Palabras desgarrando
Pedacitos de almas
inseguras

De vez en cuando
Escucho ese tanguito
Y hago unos pasitos
acompasados con tus palabras

Cuando llega el fin
Me desnudo de vos
y de mi
y asi...





Ana


Encuentro con Lispector

Día: Domingo 23 de diciembre
Vísperas de Navidad
Lugar: Esquel. Argentina
Encuentro matinal con Clarice Lispector
Efecto del encuentro con Lispector: escribir  esto
Empecé un blog en el año 2009 (literatrofia.blogspot.com) con quien fue mi compañero de la vida e incursiones literarias hace unos años atrás, desconfiando un poco de esta modalidad de trasmisión.
Tengo un blog propio(año 2011), subo al mismo, fragmentos, poemas de escritores que me conmueven, también algún texto personal sobre algunas lecturas.
Desde hace un tiempo publico en el blog poemas propios. La pregunta que no cesaba de insistir era: Por qué?
Y me encuentro con Lispector, y como me pasa cada vez que me encuentro con ella, en esa intimidad,  que algo de la experiencia de lectura(Jorge Larrosa) acontece allí, algún orden  se produce en mi. Paso a contar. En la segunda parte de la Legión extranjera(1964) explicita:
"Esta segunda parte se llamará, como una vez me sugirió el nunca asaz citado Otto Lara Resende, "Fondo del cajón". ¿Por qué librarse de lo que se amontona, como en todas las casas, en el fondo de los cajones? Vide Manuel Bandeira: para que ella me encuentre con "la casa limpia, la mesa puesta, cada cosa en su lugar". ¿Por qué sacar del fondo del cajón, por ejemplo, "la pecadora quemada", escrita solo por diversión, mientras esperaba el nacimiento de mi primer hijo?¿Por qué publicar lo que no sirve?Porque lo que sirve tampoco sirve. Además, lo que obviamente no sirve siempre me interesó mucho. Me gusta de un modo cariñoso lo inacabado, lo malhecho, aquello que atropelladamente intenta un pequeño vuelo y cae sin gracia al suelo".
Mis poemas tienen mucho de inconcluso, de inacabado, de desprolijos, creo comprender por qué los publico, porque de alguna manera "me gusta de un modo cariñoso lo inacabado, lo malhecho, aquello que atropelladamente intenta un pequeño vuelo y cae sin gracia al suelo"(C. Lispector)

sábado, 22 de diciembre de 2012

Poema de Osvaldo Lamborghini

El archivo que no cesa,.
Porque este escribir ya no tiene nada que ver
con la estética
(llamemos estética a cualquier amor), entonces:
el archivo. Caso es decir cerrado, que no cesa.
La conciencia y la pulsión, en fin,
se estrellan
contra la celda microscópica del fue
del yo sé que ahora

lunes, 17 de diciembre de 2012

El olvido

Decían que
se querían
Afirmo
Se querían

Hacían el amor
tan disciplinadamente
como dos aves que rapiñan
los cadáveres
de lo que fueron

Escena ominosa
las ceremonias
de esos encuentros

No queda otra cosa
que cuerpos en
plena descomposición
y sepultar los restos


Ana

domingo, 9 de diciembre de 2012

El amor


El amor como pregunta, como enigma.

"El amor pide amor y lo pide sin cesar, lo pide... aún" Jacques Lacan