No me siento seguro
En niguna parte.
La aventura no termina.
Tus ojos brillan en todos los rincones.
No me siento seguro
En las palabras
Ni en los espejos.
La aventura no termina jamás
Y tus ojos me buscan.
Cada uno crea de las astillas que recibe la lengua a su manera con las reglas de su pasión -y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento. Juan José Saer - Poemas
Simplemente Saer
domingo, 29 de abril de 2012
La victoria. Roberto Bolaño
En ningún lugar puedes estar seguro
Has revisado tus posibilidades y ahora
Estás en el vacío esperando un golpe de suerte
Docel stil nuovo de la frialdad, así
No llegará tu cuerpo real a ninguna parte
Pero tu sombra acorazada acaso huya
Ahora tus posibilidades se llaman ninguna
Pues ya no te ufanas de haber conocido el peligro
ni un golpe de suerte encenderá esta lámpara
Estás en el secreto de la poesía
Y ya en ningún lugar puedes estar seguro
Ni en las palabras ni en la aventura
Detrás de tu promesa se esconde la Promesa
Un niño volverá a recorrer las guerras
En el reflejo de tu frialdad imaginaria
Bienamado hasta por el peligro, llegó
Tu instante de vacío absoluto mira allí
Entre los árboles tu sombra levanta un cadáver
Has revisado tus posibilidades y ahora
Estás en el vacío esperando un golpe de suerte
Docel stil nuovo de la frialdad, así
No llegará tu cuerpo real a ninguna parte
Pero tu sombra acorazada acaso huya
Ahora tus posibilidades se llaman ninguna
Pues ya no te ufanas de haber conocido el peligro
ni un golpe de suerte encenderá esta lámpara
Estás en el secreto de la poesía
Y ya en ningún lugar puedes estar seguro
Ni en las palabras ni en la aventura
Detrás de tu promesa se esconde la Promesa
Un niño volverá a recorrer las guerras
En el reflejo de tu frialdad imaginaria
Bienamado hasta por el peligro, llegó
Tu instante de vacío absoluto mira allí
Entre los árboles tu sombra levanta un cadáver
Décimotercera poesía vertical(1993). Roberto Juarróz
2
Todo comienza en otra parte
No importa que algunas cosas
estén todavía aquí
y hasta caben aquí:
aquí no empieza nada.
Por eso esta palabra, este silencio,
esta mesa, este florero, tus pasos,
en rigor no estuvieron nunca aquí.
Todo está siempre en otra parte:
allí donde comienza
5
Si pudiéramos dibujar los pensamientos
como una rama se dibuja contra el cielo,
tal vez algo viniera a posarse sobre ellos
como un pájaro en la rama.
Arrastramos un error de sustancia:
debimos ser la materia más concreta
en la palpable red que nos envuelve.
Y para soportar nuestra carencia
dibujamos estas imágenes errantes
como ramas contra el cielo.
Todo comienza en otra parte
No importa que algunas cosas
estén todavía aquí
y hasta caben aquí:
aquí no empieza nada.
Por eso esta palabra, este silencio,
esta mesa, este florero, tus pasos,
en rigor no estuvieron nunca aquí.
Todo está siempre en otra parte:
allí donde comienza
5
Si pudiéramos dibujar los pensamientos
como una rama se dibuja contra el cielo,
tal vez algo viniera a posarse sobre ellos
como un pájaro en la rama.
Arrastramos un error de sustancia:
debimos ser la materia más concreta
en la palpable red que nos envuelve.
Y para soportar nuestra carencia
dibujamos estas imágenes errantes
como ramas contra el cielo.
sábado, 10 de marzo de 2012
Más poemas de dibaxu de Juan Gelman
XXVIII
¿cómo te llamas?/
soy un ciego sentado
en el atrio de mi deseo/
mendigo tiempo/
río de pena/
lloro de alegría/
¿qué palabra te dirá?/
¿qué nombre te dirá?/
XXIX
no están muertos los pájaros
de nuestros besos/
están muertos los besos/
los pájaros vuelan en el verde olvidar/
pondré mi espanto lejos/
debajo del pasado/
que arde
callado como el sol/
¿cómo te llamas?/
soy un ciego sentado
en el atrio de mi deseo/
mendigo tiempo/
río de pena/
lloro de alegría/
¿qué palabra te dirá?/
¿qué nombre te dirá?/
XXIX
no están muertos los pájaros
de nuestros besos/
están muertos los besos/
los pájaros vuelan en el verde olvidar/
pondré mi espanto lejos/
debajo del pasado/
que arde
callado como el sol/
sábado, 3 de marzo de 2012
Algunos poemas de dibaxu de Juan Gelman
XI
Partiendo de tu lado
descubro
el nuevo mundo
de tu lado/
tus islas como lámparas
con una oscuridad/
yendo/viniendo/
en el tiempo/
en tu voz
el mar cae
dolorido
de mi/
XII
lo que me diste
es la palabra que tiembla
en la mano del tiempo
abierta para beber/
callada
está la casa
donde nos besamos
adentro del sol/
Partiendo de tu lado
descubro
el nuevo mundo
de tu lado/
tus islas como lámparas
con una oscuridad/
yendo/viniendo/
en el tiempo/
en tu voz
el mar cae
dolorido
de mi/
XII
lo que me diste
es la palabra que tiembla
en la mano del tiempo
abierta para beber/
callada
está la casa
donde nos besamos
adentro del sol/
domingo, 19 de febrero de 2012
No componer poemas sino oraciones. De Roberto Bolaño
Escribir plegarias que musitarás
antes de escribir aquellos poemas
antes de escribir aquellos poemas
que creerás no haber escrito nunca.
Etiquetas:
Roberto Bolaño. La Universidad desconocida.
Por Alguna Razón. De Joaquín Gianuzzi
Compré café, cigarrillos, fósforos.
Fumé, bebí
y fiel a mi retórica particular
puse los pies sobre la mesa.
Cincuenta años y una certeza de condenado
Como casi todo el mundo fracasé sin hacer ruido;
Bostezando al caer la noche murmuré mis decepciones,
escupí mu sombra antes de ir a la cama.
Esta fue toda la respuesta que pude ofrecer al mundo
que reclamaba de mi un estilo que posiblemente no me
correspondía.
O puede ser que se trate de otra cosa. Quizás
hubo un proyecto distinto para mi
en alguna probable lotería
y mi número no salió.
Quizá nadie resuelva un destino estrictamente privado
Quizá la marea histórica lo resuelva por uno y por todos.
Me queda esto.
Una porción de vida que me cansó de antemano,
Un poema paralizado en mitad de camino
hacia una conclusión desconocida;
un resto de café en la taza
que por alguna razón
nunca me atreví a apurar hasta el fondo.
sábado, 18 de febrero de 2012
Basuras al amanecer. De Joaquín Gianuzzi
Esta madrugada, en la calle
dominado por una especie
de curiosidad sociológica
hurgué con un palo en el mundo surrealista
de algunos tachos de basura.
Comprobé que las cosas no mueren sino que son asesinadas.
Vi ultrajados papeles, cascaras de fruta, vidrios
de color inédito, extraños y atormentados metales,
trapos, huesos, polvo, sustancias inexplicables
que rechazó la vida. Me llamó la atención
el torso de una muñeca con una mancha oscura,
una especie de muerte en un campo rosado.
Parece que la cultura consiste
en martirizar a fondo la materia y empujarla
a lo largo de un intestino implacable.
Hasta consuela pensar que ni el mismo excremento
puede ser obligado a abandonar el planeta.
Poética. De Joaquín Gianuzzi
La poesía no nace.
Está allí, al alcance
de toda boca
para ser doblada, repetida, citada
total y textualmente.
Usted, al despertarse esta mañana,
vio cosas, aquí y allá,
objetos, por ejemplo.
Sobre su mesa de luz
digamos que vio una lámpara,
una radio portátil, una taza azul.
Vio cada cosa solitaria
y vio su conjunto.
Todo eso ya tenía nombre.
Lo hubiera escrito así.
¿Necesitaba otro lenguaje,
otra mano, otro par de ojos, otra flauta?
No agregue. No distorsione.
No cambie
la música de lugar.
Poesía
es lo que se está viendo.
Extracto de Mientras yo agonizo. William Faulkner
Pensaba cuántas veces las palabras se elevan erectas en una línea tenue, rápidas y anodinas, mientras los hechos se arrastran , terribles sobre la tierra; agarrándose tan bien que después de cierto tiempo las dos líneas están demasiado alejadas la una de la otra para que una misma persona pueda cabalgarlas.
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William Faulkner ; Mientras yo agonizo
martes, 10 de enero de 2012
La caída
De Beatriz Vignoli
LA CAÍDA
...
Si te dicen que caí
es que caí.
Verticalmente.
Y con horizontales resultados.
Soy, del ángulo recto
solamente los lados.
Ignoro el arte monumental del sesgo,
esa torsión ornamental del héroe
que hace que su caer se luzca como un salto.
Ese rizo del mártir que, ascendiendo
se sale de la víctima
y su propio tormento sobrevuela
no es mi especialidad. Yo, cuando caigo,
caigo.
No hay parábola
ni aire, ni fuerza de sustentación.
Un resbalón: espero. Al suelo llego
por la ruta más breve.
Un alud, una piedra,
una viga a la que han dinamitado.
No hay astucias del cuerpo en mi descenso.
Se sobrevive: el fondo
del abismo es más blando
para quien no vuela, sólo cae.
Si te dicen que caí,
no vengas
a enseñarme aerodinámica revisionista.
No me cuentes de los que cayeron venciendo.
No vengas a decirme
que no crees que haya sido un accidente.
En lo único que creo es en el accidente.
Lo único que sabe hacer el universo
es derrumbarse sin ningún motivo,
es desmoronarse porque sí.Ver más
LA CAÍDA
...
Si te dicen que caí
es que caí.
Verticalmente.
Y con horizontales resultados.
Soy, del ángulo recto
solamente los lados.
Ignoro el arte monumental del sesgo,
esa torsión ornamental del héroe
que hace que su caer se luzca como un salto.
Ese rizo del mártir que, ascendiendo
se sale de la víctima
y su propio tormento sobrevuela
no es mi especialidad. Yo, cuando caigo,
caigo.
No hay parábola
ni aire, ni fuerza de sustentación.
Un resbalón: espero. Al suelo llego
por la ruta más breve.
Un alud, una piedra,
una viga a la que han dinamitado.
No hay astucias del cuerpo en mi descenso.
Se sobrevive: el fondo
del abismo es más blando
para quien no vuela, sólo cae.
Si te dicen que caí,
no vengas
a enseñarme aerodinámica revisionista.
No me cuentes de los que cayeron venciendo.
No vengas a decirme
que no crees que haya sido un accidente.
En lo único que creo es en el accidente.
Lo único que sabe hacer el universo
es derrumbarse sin ningún motivo,
es desmoronarse porque sí.Ver más
jueves, 5 de enero de 2012
Árboles. De Roberto Bolaño
Me observan en silencio
mientras escribo Y las copas
están llenas de pájaros, ratas, ... culebras, gusanos
y mi cabeza
está llena de miedo
y planes
de llanuras por venir
La noche de Tanabata. De Susana Villalba
Es la noche
de Tanabata
pero yo no sé dónde está
la orilla del río
del cielo.
Ni el cielo
lo dice.
No sé cuál es el puente
que nos une
y nos separa.
Yo no sé qué pasó,
la vida no es un lugar
seguro.
No hay ceremonias,
los amantes unidos
por un hilo de plata.
Sueño con calles
en las que estás caminando
mientras sueño,
al despertar es tarde.
Yo no sé qué hacer,
el amor es animal.
El camino terminaba
en un acantilado.
Iba un loco
en un coche policial,
feliz de andar en auto,
sentí miedo del dolor,
de la química,
de las palabras que se quiebran
de pronto.
Fuera de mí,
fuera de mi casa,
fuera de todo lo que te ofrecí
voy.
Pero vuelvo, no creas
que pedía más
que la intensidad del azul
ante el naranja.
Yo no sé qué pensar,
para qué
si no quiero entender,
si no hay razones
a veces.
No sé si creer otra vez
en signos que no sé leer
en el río del cielo.
No sé si buscar el puente,
quizá nunca lo hubo.
No sé qué decir,
acaso te convoco sin saber
adónde.
No importa,
haré una ceremonia incorrecta
mirando la luna.
Pregunto a tu parte oscura
si es cierto
que desayunamos juntos.
El tiempo pasa,
no hay aniversarios.
La vida gira
bruscamente,
yo no vi la señal.
Ya no sé si es mejor
perder lo que se debe
para encontrar,
antes me dije estas cosas
pero estoy cansada.
¿No hay nada que decir?
No hay nada que hacer
para desanudar las almas que se aferran
a otras almas anudadas
a otras almas.
¿No hay parte en el amor
que guarde algún recuerdo?
de la luz
sobre la contingencia.
Acaso es un torrente
continuo
y precisamente
por eso.
Ya no sé quién sos.
No pudimos despedirnos
de los muertos.
Así sin inhumar
el cuerpo de este amor
enterrará el próximo amor.
Como fui yo el cordero
bajo el mismo puñal
que habías recibido.
Ahora soy quien pregunta
al río:
el amor es un torrente
continuo
pero estamos fijos en el horror
de no permanecer.
Hasta el fuego
necesita adherencia,
sólo la noche existe
aunque nadie la mire.
Acaso el puente para dejar
en claro:
cada uno ocupa un sitio
diferente.
No era necesario,
siempre estamos solos,
siempre está a la vista.
No te pedía el alma
por un pacto,
ya no hay pactos,
“es la estrategia del demonio
hacer creer que ya no existe”.
Ya no sé si creer
en las palabras,
es la noche de Tanabata
y no lo sabés,
no leímos los mismos libros.
No sé el lugar
que no conozco,
no hay corazón tan sabio
ni vocación de tenerlo
ni quien
indique el camino.
No hay caminos,
es el momento para inventar
liturgias,
construir un gesto,
un filme o un río
para los separados eternamente.
Eternamente despidiéndose
de sí mismos.
Reconstruirse en el dolor
es otro dolor:
que lo desee
no hará que exista.
Preparo café,
ya no puedo sentir más frío
por hoy,
por este año.
Todo ha sido
una actuación en el vacío,
algo se quiebra
para instaurar.
En todo viaje, la ausencia
o volver,
se mueve el paisaje.
De todos modos el río
está cegado aquí,
tiene una sola orilla
y cada vez
se es más inteligente.
Quiero decir más triste.
Ahora sé
que está cayendo la noche
de Tanabata
como una noche
más.
de Tanabata
pero yo no sé dónde está
la orilla del río
del cielo.
Ni el cielo
lo dice.
No sé cuál es el puente
que nos une
y nos separa.
Yo no sé qué pasó,
la vida no es un lugar
seguro.
No hay ceremonias,
los amantes unidos
por un hilo de plata.
Sueño con calles
en las que estás caminando
mientras sueño,
al despertar es tarde.
Yo no sé qué hacer,
el amor es animal.
El camino terminaba
en un acantilado.
Iba un loco
en un coche policial,
feliz de andar en auto,
sentí miedo del dolor,
de la química,
de las palabras que se quiebran
de pronto.
Fuera de mí,
fuera de mi casa,
fuera de todo lo que te ofrecí
voy.
Pero vuelvo, no creas
que pedía más
que la intensidad del azul
ante el naranja.
Yo no sé qué pensar,
para qué
si no quiero entender,
si no hay razones
a veces.
No sé si creer otra vez
en signos que no sé leer
en el río del cielo.
No sé si buscar el puente,
quizá nunca lo hubo.
No sé qué decir,
acaso te convoco sin saber
adónde.
No importa,
haré una ceremonia incorrecta
mirando la luna.
Pregunto a tu parte oscura
si es cierto
que desayunamos juntos.
El tiempo pasa,
no hay aniversarios.
La vida gira
bruscamente,
yo no vi la señal.
Ya no sé si es mejor
perder lo que se debe
para encontrar,
antes me dije estas cosas
pero estoy cansada.
¿No hay nada que decir?
No hay nada que hacer
para desanudar las almas que se aferran
a otras almas anudadas
a otras almas.
¿No hay parte en el amor
que guarde algún recuerdo?
de la luz
sobre la contingencia.
Acaso es un torrente
continuo
y precisamente
por eso.
Ya no sé quién sos.
No pudimos despedirnos
de los muertos.
Así sin inhumar
el cuerpo de este amor
enterrará el próximo amor.
Como fui yo el cordero
bajo el mismo puñal
que habías recibido.
Ahora soy quien pregunta
al río:
el amor es un torrente
continuo
pero estamos fijos en el horror
de no permanecer.
Hasta el fuego
necesita adherencia,
sólo la noche existe
aunque nadie la mire.
Acaso el puente para dejar
en claro:
cada uno ocupa un sitio
diferente.
No era necesario,
siempre estamos solos,
siempre está a la vista.
No te pedía el alma
por un pacto,
ya no hay pactos,
“es la estrategia del demonio
hacer creer que ya no existe”.
Ya no sé si creer
en las palabras,
es la noche de Tanabata
y no lo sabés,
no leímos los mismos libros.
No sé el lugar
que no conozco,
no hay corazón tan sabio
ni vocación de tenerlo
ni quien
indique el camino.
No hay caminos,
es el momento para inventar
liturgias,
construir un gesto,
un filme o un río
para los separados eternamente.
Eternamente despidiéndose
de sí mismos.
Reconstruirse en el dolor
es otro dolor:
que lo desee
no hará que exista.
Preparo café,
ya no puedo sentir más frío
por hoy,
por este año.
Todo ha sido
una actuación en el vacío,
algo se quiebra
para instaurar.
En todo viaje, la ausencia
o volver,
se mueve el paisaje.
De todos modos el río
está cegado aquí,
tiene una sola orilla
y cada vez
se es más inteligente.
Quiero decir más triste.
Ahora sé
que está cayendo la noche
de Tanabata
como una noche
más.
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Libro Matar a un animal. Susana Villalba
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Paul Celan
Tienes que desmezclar, desmezclar.
Hacer lo máximo
externo, lo máximo
íntimo. Tienes
que decidirte, por
amor.
Lejos, donde no estás, allí
estás tú, todavía, ve por él
por el camino del corazón.
Ve, ve. Recorre
lo más efímero en ti, lo
letal, duradero.
Abiertas, por
cuernos de alma atravesadas
están las horas, las bocas-: puede,
del espacio, venir
algo perdido, algo pequeño-
eterno, que
se detiene como
externo, lo máximo
íntimo. Tienes
que decidirte, por
amor.
Lejos, donde no estás, allí
estás tú, todavía, ve por él
por el camino del corazón.
Ve, ve. Recorre
lo más efímero en ti, lo
letal, duradero.
Abiertas, por
cuernos de alma atravesadas

están las horas, las bocas-: puede,
del espacio, venir
algo perdido, algo pequeño-
eterno, que
se detiene como
concha, como ojo, como dolor
de ambos que habla por sí mismo.
de ambos que habla por sí mismo.
Extraído de Poemas Póstumos. Del Período de la Rosa de nadie. Editorial Trotta.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Algunos extractos del cuento Sombras sobre un vidrio esmerilado de Juan José Saer
"El recuerdo es una parte muy chiquitita de cada ahora y el resto del ahora no hace más que aparecer, y eso muy pocas veces, y de un modo muy fugaz, como recuerdo".
"Con el tiempo, si es que estoy viva, tomaré el color de la esterilla del sillón, me iré volviendo amarillenta y lustrosa, pulida por el tiempo. En eso fundo su sencillez. En que solamente pule y simplifica y preserva lo inalterable, reduciendo todo a simplicidad. Me dicen que destruye, pero yo no lo creo. Lo único que hace es simplificar. Lo que es frágil y pura carne que se vuelve polvo desaparece, pero lo que tiene un núcleo sólido de piedra o hueso, eso se vuelve suave y límpido con el tiempo y permanece".
"Todo es terriblemente literario". ("en el reflejo oscuro").
"No podemos juzgar nuestros actos más que en relación con lo que hemos esperado de la vida y lo que ella nos ha dado"
"Veo una sombra sobre un vidrio. Veo algo que amé hecho sombra y proyectado sobre la transparencia del deseo como sobre un cristal esmerilado. En confusión, súbitamente, apenas, vi la explosión de un cuerpo y de su sombra. Ahora el silencio teje cantilenas que duran más que el cuerpo y que la sombra. Ah si un cuerpo nos diese, aunque no dure" "cualquier señal oscura de sentido. Si podían oírse, entonces, me volvía y caminaba sin ninguna dirección, cuadras y cuadras, hasta la madrugada".
"Porque así como cuando lloramos hacemos de nuestro dolor que no es físico, algo físico, y lo convertimos en pasado cuando dejamos de llorar, del mismo modo nuestras cicatrices nos tienen continuamente al tanto de lo que hemos sufrido. Pero no como recuerdo, sino más bien como signo".
"Sé que lo que mamá quiso decirme antes de morir era que odiaba la vida. Odiamos la vida porque no puede vivirse. Y queremos vivir porque sabemos que vamos a morir. Pero lo que tiene un núcleo sólido —piedra, o hueso, algo compacto y tejido apretadamente, que pueda pulirse y modificarse con un ritmo diferente al ritmo de lo que pertenece a la muerte— no puede morir. La voz que escuchamos sonar desde dentro es incomprensible, pero es la única voz, y no hay más que eso, excepción hecha de las caras vagamente conocidas, y de los soles y de los planetas. Me parece muy justo que mamá odiara la vida. Pero pienso que si quiso decírmelo antes de morirse no estaba tratando de hacerme una advertencia sino de pedirme una refutación".
viernes, 11 de noviembre de 2011
El pino (Beatriz Vignoli)
Apagué los motores
y anduve a la deriva
¿cuántos años anduve
a la deriva, el motor apagado, ni
impulso ni gobierno, sin dirección?
y anduve a la deriva
¿cuántos años anduve
a la deriva, el motor apagado, ni
impulso ni gobierno, sin dirección?
Me recuerdo leyendo neones
a la vera de avenidas
desiertas. ¿Cómo pudo
nevarme encima todo este cansancio?
¿Cómo pudo acumularse, quedar ahí toda la vida?
a la vera de avenidas
desiertas. ¿Cómo pudo
nevarme encima todo este cansancio?
¿Cómo pudo acumularse, quedar ahí toda la vida?
Sacudo la cabeza como un pino. La nieve
no se va.
no se va.
Huellas de lecturas: una experiencia amorosa -
Retomo esto que plantea Larrosa en relación a la lectura y me detengo allí en esa intimidad entre texto y lector pero sobretodo, en esa indiferenciación entre uno y lo que lee y particularmente en esto de que no hay defensa en relación al encuentro. Esto me hizo de alguna manera ligar la experiencia de la lectura con la experiencia amorosa, en el carácter de lo inesperado del encuentro, en este quedarse sin defensa y a partir de allí en una suerte de asociación libre pensé en Rayuela de Cortázar cuando dice en relación al amor: “Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio… Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto". Como tampoco elegí estar días y días con esta frase con que empieza Agua Viva: “Es con alegría tan profunda. Es un tal aleluya. Aleluya, grito yo, aleluya que se funde con el más oscuro aullido humano de dolor por la separación pero es grito de felicidad diabólica….Continúo con la capacidad del raciocinio –he estudiado matemática, que es la locura del raciocinio- pero ahora quiero alimentarme directamente de la placenta. Tengo un poco de miedo: miedo todavía de entregarme pues el próximo instante es lo desconocido. ¿El próximo instante es hecho por mí? Lo hacemos juntos con la respiración.Yo con una desenvoltura de torero de arena”[1].
Continúa Larrosa y dice a propósito de la lectura “Te vas dejando habitar por ello. Le das un espacio entre tus palabras, tus ideas, tus sentimientos. Lo haces parte de ti. Te vas dejando transformar por ello. Lectura que se hace escritura y escritura que se hace lectura. Impulsándose la una a la otra. Inquietándose la una a la otra. Confundiéndose la una en la otra. Interminablemente”. Allí reside el carácter experiencial, en ese encuentro singular de carácter epifánico, de más está decir que no toda lectura implica una experiencia de lectura.
Literatrofia "huellas de la lectura" probablemente sea para mi una forma de hacer con estas experiencias de lecturas. "Cada uno crea de las astillas que recibe la lengua a su manera con las reglas de su pasión y de eso ni Inmanuel Kant estaba exento" Juan José Saer. El arte de Narrar
Escrito en el blog Literatrofia año 2010-
Escrito en el blog Literatrofia año 2010-
Sobre Clarice Lispector
Agua Viva
Parte I
Resumir este texto de Lispector deja en principio al lector en contacto con lo inasible, eso que se escabulle, se resiste al sentido desde la pretensión de estructurar su abordaje a través de tópicos literarios tales como resumen, argumento, circunscribirlo a un género narrativo.
Agua viva implica: sumergirse en los meandros del lenguaje, en sus vericuetos, curvas, inflexiones, en sus bordes, asistiendo a la experiencia de perderse en la lectura misma; transitar esa intimidad con el texto que Jorge Larrosa nomina experiencias de lectura. Escritura la de Lispector en Agua Viva que produce acontecimentalmente una afánisis del sujeto lector, sumiéndolo en una alienación que experimenta un giro dialéctico en que apela e interpela al mismo. En relación a lo mencionado anteriormente nos dice Jorge Larrosa “a veces tienes la impresión de leer palabras de nadie, tan de nadie que podrían ser tuyas, de cualquiera. Se da entonces una especie de intimidad entre tú y lo que has leído: no hay distancia, tampoco defensa. No hay exterior ni interior. No hay diferencia entre tú y lo que lees. Dura sólo un instante. Súbitamente se da una especie de orden, una especie de claridad. Es un instante callado y gozoso”[1]
Su condición de inasible no implica que no podamos bordearlo, tomar el agua con las manos, la alternativa que se impone entonces es recorrer el lenguaje asistiendo a sus diferentes propuestas y movimientos. Un tono existencialista lo recorre en pausados virajes. En la próxima entrada intentaremos desmontar la lógica del instante que iniciáticamente propone el texto.
Escrito en el blog Literatrofia año 2011-
Escrito en el blog Literatrofia año 2011-
Clarice Lispector
Esa imagen de mi entre comillas me satisafacía, y no sólo superficialmente. Yo era esa imagen de lo que no era y esa imagen de no ser me colmaba toda: uno de los modos más intensos es ser negativamente. Como no sabía lo que era, entonces "no ser" era mi mayor aproximación a la verdad: por lo menos tenía el lado opuesto: por lo menos tenía el "no", tenía mi opuesto.No sabía cuál era mi bien, entonces vivía con algún prefervor lo que era mi "mal"
Nacimientos
"Se me ocurre de repente que no es necesario un orden para vivir. No hay patrón a seguir y no hay patrón propio: nazco"(1)
"Voy a volver a lo desconocido de mi misma y cuando nazca hablaré de "él" o "ella". Mientras tanto lo que me sustenta es un "aquello" que es un "it". Crear de sí mismo un ser es muy grave. Estoy creándome. Y andar en la oscuridad completa en busca de nosotros mismos es lo que hacemos. Duele. Pero es dolor de parto: nace una cosa que es. Se es.Es duro como una piedra seca. Pero el núcleo es it blando y vivo, perecedero, períclito.Vida de materia elemental."(2)
"No se sabe nunca cuándo se nace: el parto es una simple convención. Muchos mueren sin haber nacido; otros nacen apenas, otros mal, otros como abortados. Algunos, por nacimientos sucesivos, van pasando de vida en vida, y si la muerte no viniese a interrumpirlos, serían capaces de agotar el ramillete de mundos posibles a fuerza de nacer una y otra vez, como si poseyesen una reserva inagotable de inocencia y de abandono"(3)
"Voy a volver a lo desconocido de mi misma y cuando nazca hablaré de "él" o "ella". Mientras tanto lo que me sustenta es un "aquello" que es un "it". Crear de sí mismo un ser es muy grave. Estoy creándome. Y andar en la oscuridad completa en busca de nosotros mismos es lo que hacemos. Duele. Pero es dolor de parto: nace una cosa que es. Se es.Es duro como una piedra seca. Pero el núcleo es it blando y vivo, perecedero, períclito.Vida de materia elemental."(2)
"No se sabe nunca cuándo se nace: el parto es una simple convención. Muchos mueren sin haber nacido; otros nacen apenas, otros mal, otros como abortados. Algunos, por nacimientos sucesivos, van pasando de vida en vida, y si la muerte no viniese a interrumpirlos, serían capaces de agotar el ramillete de mundos posibles a fuerza de nacer una y otra vez, como si poseyesen una reserva inagotable de inocencia y de abandono"(3)
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