Simplemente Saer

Simplemente Saer

jueves, 16 de febrero de 2017

Business are business

03/ 2015

Hacerse fuerte
a la fuerza no es negocio
Es al menos  un contrasentido

Habría que inventar una suerte de entrenamiento
Para hacerse fuerte:
Clases matutinas
para enfrentar agravios
Golpes karatekas para frenar
Palabrapuñaladas innobles

Sala de simulaciones en donde
se coloca al aprendiz en una situación
desventajosa
 y el otro le espeta:  Jodete!


Un negocio para evitar
hacerse fuerte a la fuerza
Los habilitados en el dictado
del mismo al menos tuvieron
que haber pasado la experiencia-


Nunca fui buena en los negocios
Cosas de familia
Por eso pasé  la experiencia
Y si…no es buen negocio





miércoles, 15 de febrero de 2017

Los pasos matinales sobre el  piso 
en estilo caracol desde su casa
al trabajo

Guiños ...
Tengo que levantarme
lavarme la cara
poner el agua para el café

El pitido de la pava
El café servido
Y ya está en el auto
Yo recién en el primer sorbo


Salgo a la calle:
Los autos estacionados
Los policías que hacen ronda
Los pájaros que inician
sus habladurías

La inercia de esos cuerpos
iniciando  el engranaje
hacia lo idéntico
no me ven

A veces pienso
Que comí milanesa de vidrio

No paran de caerse
estas gotas de agua 
¿Por qué comí milanesa de vidrio?



Me acurruco en la palma
de tu mano
La cerraste

¿vos tampoco  me ves?

martes, 3 de enero de 2017

Cursileria 2


El perro quiere morder
su cola
La tortuga echada
darse vuelta


Y yo escondiendo
este puñadito de arena
que es sólo  resto

Este regalo extemporáneo
es para vos
para nosotros
para lo que fuimos


Lo encontré a la salida
de donde vivíamos
tenia nuestra forma

Te vi  y nos saludamos
pero no te encuentro
no puedo darte este regalito
que es para vos, para lo que fuimos

Asi como el perro no llega
a morder su cola y
la tortuga no logra darse
vuelta.





miércoles, 14 de septiembre de 2016

Mis ojos son el campo de la memoria de tu olvido.

domingo, 21 de agosto de 2016

Fragmento del artículo: Juan L Ortiz, el magnífico. De Macedonio Fernández

"Cada vez escribo más;  es una desgracia, preferiría leer- se queja Juanele-. Preferiría leer-suspira-. O mejor, vivir más; escribir poesía es lo de menos.  Lo importante es llevar una vida poética".

Juanele

miércoles, 8 de junio de 2016

Amor ciber

Sentado frente al ordenador
sumido en el silencio
de la noche vacía de ecos

Olvidaba a esa mujer,
y mientras lo hacía
apretaba la tecla delete





Roberto Bolaño . La Universidad Desconocida.



CUATRO POEMAS PARA LAUTARO BOLAÑO


Lautaro, nuestra familiaridad


Llegará el día en que no hagamos
tantas cosas como ahora hacemos juntos
Dormir abrazados
Cagar el uno al lado del otro sin vergüenza alguna
Jugar con la comida a lo largo del pasillo
de nuestra casa en la calle Aurora
Este pasillo débilmente iluminado
que sin duda conduce al infinito


Lautaro, nuestras pesadillas


A veces te despiertas gritando y te abrazas
a tu madre o a mí con la fuerza y la lucidez
que sólo un niño menor de dos años puede tener
A veces mis sueños están llenos de gritos en la ciudad fantasma
y los rostros perdidos me hacen preguntas
que jamás sabré contestar
Tú te despiertas y sales corriendo de tu habitación
y tus pies descalzos resuenan
en la larga noche de invierno de Europa
Yo regreso a los lugares del crimen
sitios duros y brillantes
tanto que al despertar me parece mentira que aún esté vivo


Lautaro, nuestras sombras

Hay días en que todo lo imitas y así puedo verte
repitiendo mis gestos
mis palabras
(tú, que no sabes decir más que mamá y
papá, sí y no)
en una jerga extraña
el lenguaje de los seres pequeños
del otro lado de la cortina
y a veces olvido
cuál es mi sombra y cuál es
tu sombra
quién contempla el retrato de los Arnolfini
quién enciende la televisión


Lautaro, las facciones de León

Hay días en que veo en tu rostro
el rostro de mi padre, el cual según dicen,
se parecía a su padre
La mirada de León Bolaño aparece en tus
ojos entrecerrados
sobre todo cuando salimos a pasear
y la gente te saluda con ademanes cordiales
Otras veces pienso que no es así: esa quijada
de luchador, ese pelo rubio cenizo,
la disposición para la fiesta y el caos sólo remiten
a rescoldos de mi propia nostalgia
No obstante te pareces a él: sobre todo
estos días de enero
cuando salimos a pasear tomados de la mano
en medio de una luz frágil  y persistente



jueves, 12 de marzo de 2015

Caza de Citas. Hugo Gola




"Algunos leen para ilustrarse, otros para informarse o para entretenerse, y otros aun lo hacen para tener un poder sobre los demás o para sobresalir en alguna competencia. Siempre me he sentido distante de todas, o de casi todas, estas formas de lectura. Para alguien que tiene tan mala memoria, que lee y olvida, la lectura fue, más que nada, una forma de ampliar la relación con los seres y las cosas. Lectura y vida nunca discurrieron separadamente. Un lazo estrecho las vinculó siempre. Modifiqué, gracias a las lecturas, muchos aspectos de mi vida. Algunos libros cambiaron mi modo de mirar, mi modo de amar, mi forma de considerar a los demás, de valorar sus actitudes o sus ideas. De mis lecturas proviene casi todo lo que soy, aunque haya olvidado casi todo lo leído. Una reserva de sedimento básico. No puedo separar lo que traía de lo adquirido. Las lecturas ampliaron mi naturaleza original convirtiéndola en aquello que ahora soy. De esa mezcla provengo."Autor Hugo Gola, Prosas.

domingo, 5 de octubre de 2014

Rapsodia de una noche ventosa. T.S.Eliot

Las doce.
A lo largo de la calle
contenida en una síntesis lunar,
susurrantes conjuros lunares
disipan los pavimentos de la memoria
y todas sus claras relaciones
sus divisiones y precisiones, cada farol que dejo atrás
resuena como un tambor fatídico,
y a través de los espacios de lo oscuro
la medianoche sacude la memoria
como un loco que agita un geranio muerto.


   La una y media
el farol mascullaba,
el farol rezongaba,
el farol decía: "Observa esa mujer
que vacila hacia ti en la luz de la puerta
que se abre sobre ella como una mueca.
Ves que la orla de su vestido
está rasgada y manchada de arena,
y ves que el ángulo del ojo
se le tuerce como un alfiler dobaldo"

   La memoria arroja al aire y deja en seco
una multitud de cosas retorcidas;
una retorcida rama en la playa,
parejamente roída, y pulida
como si el mundo renunciara
al secreto de su esqueleto,
rígido y blanco.
Un elástico roto en el patio de una fábrica,
herrumbre que se pega a la forma que la fuerza ha dejado
dura y enroscada y pronta a saltar


    Las dos y media,
el farol dijo,
"Repara en el gato que se agazapa en el albañal,
saca furtivamente la lengua
y devora un bocado de manteca rancia".
Así la mano del niño, automática,
salió furtivamente y se apropió de un jueguete que
                                  /corría por el muelle.
Yo nada pude ver detrás de los ojos del niño.
He visto en la calle ojos
tratando de atosbar a través de persianas iluminadas,
y un cangrejo con lapas en su lomo,
agarró en el extremo del palo con el cual lo detuve.

   Las tres y media,
el farol mascullaba,
el rezonagaba en la oscuridad.
El farol canturreaba:
"Observa la luna,
la lune ne garde aucune rancune,
guiña un débil ojo,
sonríe en las esquinas.
Alisa el pelo de la hierba.
La luna ha perdido la memoria.
Una desvaída viruela agrieta su cara,
su mano retuerce una rosa de papel,
que huele a polvo y agua de Colonia,
está sola
con todos los viejos olores nocturnos
que se entrecruzan por su cerebro".
Acude la reminiscencia
de secos geranios sin sol
y polvo en las grietas,
olores de catañas en las calles,
y olores de castañas en las calles,
y cigarrillos en los corredores
y olores a cócteles en los bares .

   El farol dijo,
"Las cuatro,
aquí está el número en la puerta.
¡Memoria!
"Tienes la llave,
la lamparilla extiende en anillo en la escalera.
Sube.
La cama está abierta; el cepillo de dientes cuelga
                                      /en la pared,
deja tus zapatos en la puerta, duerme prepárate
                                      /para la vida".

   El último retorcer del cuchillo.

sábado, 13 de septiembre de 2014


Te dejo el cofler
el que es negro y blanco
ese el de oferta
arriba de la mesa
Asi nos despedimos
y tomaste  el bondi
que te lleva al trabajo

Que mejor me acompañes
cariñito
No puedo, sólo hasta la parada

Esa casa quiero para nosotros
esos jacarandás
esa mañana soleada
Parece que nos gustan
esas casas antiguas
con esos patios

Las mañanas cuando
no aparecen espectros
o los traés o evoco
Me hacen feliz
los mates y las  facturas

Paseamos por librerias
Esta noche tengo reunión
en el ex tigre con los
compañeros de trabajo


Te dejo ahí en el cenicero
la plata del alquiler
Pasá por el cajero
Estoy cansado no entendés
Pagá los impuestos que faltan

Limpiá un poco
toda la tabla meada
La puta madre che
me tenés cansado

Dónde está el cofler
las mañanas de sol
los bondi q te llevan al trabajo
las casas esas
los amigos

¿Donde estoy ?
Todo es gris
Gris demasiado
Y tampoco encuentro
el puto cofler de oferta


Marzo 2011

sábado, 9 de agosto de 2014

¿Tristeza no tiene fin?

Hoy no me salvan
ni los poemas ambulancias
de Ana Cristina Cesar

No hay caso
me refugio
en los pliegues
del poema por
venir

domingo, 6 de julio de 2014

Ingenuas reflexiones...

Muchas veces escribí sobre el tiempo, últimamente me encontré fascinada y extrañada por el paso del mismo. Confieso que su vertiginosidad ya no me asombra, eso de hacer balances en función del tiempo me parece sino banal de tinte economicista, qué es eso de poner por un lado los logros y lo que no. No, no me reconozco en ese tipo de reflexión  Me asombra en cambio lo vivido, este si es un punto en el que últimamanete me he detenido. Y justo casualmente vengo a encontrarme con que muchos cuentos fantásticos de los que he renegado, simplemente por el hecho de no dejarme arrasar por los mismos, toman como plafón la cuestión del tiempo. Y pienso en un cuento de Borges "El milagro secreto" que recién ahora pude leer, entendiéndose la lectura como esa operatoria de anudamiento que captura esos  instanten que engarzan con cierta complicidad del lector. La historia del cuento es la de un dramaturgo checo que lo van a fusilar por ser judío, y en ese instante en que van a matarlo, que apuntan los fusiles: el cierra los ojos piensa en esa obra que le gustaría hacer para finalizar su obra, sabe que le demandará tiempo. Piensa un año aproximadamente hasta que finaliza su obra y se siente profundamente feliz. Abre los ojos y en ese momento le disparan.Este tiempo que no es sinouna de las formas que toma el tiempo subjetivo, esa temporalidad lógica que arrasa contra toda idea del tiempo cronológico, eso que inauguró Freud como categoría para pensar al sujeto.
Esta vivencia del tiempo es inaudita en mi, tengo 43 años y creo haber vivido más, o la intensidad de los acontecimientos le dan una consistencia milenaria.

jueves, 12 de junio de 2014

Edna St. Vincent Millay. Soneto XXX

 EL AMOR NO ES TODO

Del Blog  http://emmagunst.blogspot.com.ar/2014/06/edna-st-vincent-millay-el-amor-no-es.html


El amor no es todo: no es alimento ni bebida
ni sopor ni techo contra la lluvia;
ni siquiera un madero para los hombres que se hunden
y se levantan y se hunden y se levantan y, de nuevo, se hunden.
El amor no puede llenar los pulmones con aire
ni limpiar la sangre ni ubicar el hueso fracturado;
Mientras hablo, muchos hombres se hacen amigos de la Muerte
por necesitar de un amor único.
Bien puede ser que en un momento difícil, 
atrapada por la pena y el tormento de liberarme
o molesta por no tener la decisión de antes,
se me ocurra canjear tu amor por paz
o negociar el recuerdo de esta noche por comida.
Bien puede ser. Pero creo que no lo haría.

(Traducción de Roberto Díaz)

domingo, 8 de junio de 2014

Parí poemas
cuando me asesinaron

Caí muerta y
parí poemas






Noche

De fondo una peli de
Wes Anderson
Apenas tu sonrisa etìlica
en vidriada noche
se sostiene en mi

La desnudez de tu cuerpo
La fragilidad de este instante
que comienza a ingresar al
campo del olvido

Todo pasa, pasa
La cenita andina
El sexo nuevo
Wes Anderson

Y esa fragilidad vivida
como agujas en
el tiempo que
se insinúa

Me encanta cuando hablás
de películas, de viajes
también de esos
escritores amigos tuyos

Vos ahi
no sé donde
pero ahí
plegado en mis ojos
en las letras que intentan
ordenarse

Ahi que es acá
y allá en oximoron
En ese lugar inicial
que emerge cuando
nos vemos acá y allá







 











lunes, 7 de abril de 2014

Lluvia

                                                     Que llueva, que llueva, la vieja está en la cueva
                                                     Los pajaritos cantan, la vieja se levanta,
                                                     Que sí, que no, que caiga un chaparrón ,,,


El limpia parabrisas del auto
no para de girar
las manos inmóviles en el volante
Una mirada
perdida en el horixonte

Se ríe al escuchar
los comentarios de
un programa radial
que califica de pedorro

Le dan risa esas boludeces
ah... si, recuerda algo del padre
de la Nara y de Icardi
en relación al pago de una deuda

Asume la instantánea conciencia
de las miles de personas
que se rien escuchando
el mismo programa

La lluvia golpea el auto
todo se torna impersonal
Esa lluvia, esa radio
ese libro


Acelera el auto
la mirada  clavada en el horizonte
a la espera que el auto engarce
en ese  puente que la conduce

a ese punto del horizonte

Y así perderse  ,,,



sábado, 29 de marzo de 2014

Sobre el poema El General de Osvaldo Aguirre



Como la magdalena del cuento de La Mayor de Saer resultó ser el  poema El General de Osvaldo Aguirre, entre mates de una mañana de sábado.  La descripción de los paisajes de campo, la vida en el campo, cada elemento que compone ese escenario deviene  en personajes: los pomelos, las naranjas, el sulky, las vacas, las yeguas, el lucifer, el cachilo, las urracas, Francisco, Amanda … en un constante telón de lluvia y tormentas en su devenir.
En un momento el autor despliega una suerte de reflexión que no es tal sino afirmación de lo que este poema /magdalena viene contando, ese inter juego entre  singularidad y las constancias que parecieran preexistirnos pero sin embargo es algo así como la inmanencia de las cosas y su porosidad,  que Aguirre impecablemente en su poética afirma:
Pero cuando el decía
“General”, abriéndose
paso bajo los paraísos,
donde pisaba suelo
firme, también salía
fuera del tiempo,
su voz encontraba el eco
de otros Franciscos,
que habían llamado
a otros generales,
por la misma huella.

No era permeable
como la tierra
ni vivía las mudanzas
del sauce o la calandria:
la costumbre afirmaba
un lenguaje invariable
bautizaba “Francisco”
a los hombres,
“Rosa” a las mujeres,
“General” “Lucifer”
a los perros.
Apenas las palabras
para interpretar
los signos de la tierra
y del cielo y la conducta
de los animales, cosas
que nunca cambian,
para la pena y la alegría,
el trabajo y el descanso:
las palabras y los nombres
que abrían un camino
en el abandono de ir
por el mundo
y abrigaban un ser.

Lo campestre es abordado no desde una carga emotiva, “ni desde la oda. No hay un canto celebratorio o elegíaco a la naturaleza  campestre" como dice Ana Porrúa en la contratapa del libro. Por esto se vuelve interesante, porque se teje en los pequeños detalles y en  su anudamiento.

domingo, 16 de marzo de 2014

Morir abrazados


No te conozco
pero sé que voy a
abrazarte
en el último segundo

Un estrepitoso ruido
bajamos en el ascensor
mucho miedo
nos miramos

Apenas te conozco
y no sabía
que este lugar
iba a ser nuestro lugar

El último adiós
y no te veré más
y no veré  más a mis hijos
mi amor quedará
existiéndome

Y los jacarandá
del boulevard
crecerán sin
nosotros

Te dediqué sin
quererlo mi último
respiro, abrazo
y fin.






El narrador.-.John Berger

 Nunca he pensado que escribir sea una profesión. Es una actividad solitaria e independiente cuya práctica no confiere señorío. Por fortuna cualquiera puede hacerlo. Sea que escriba por motivos políticos o personales, tan pronto empiezo la escritura se vuelve una lucha por dar sentido a la experiencia. Toda profesión tiene límites a su competencia, pero tiene territorio propio. Escribir, como yo lo entiendo, no tiene territorio propio. El acto de escribir no es nada, excepto aproximarse a la experiencia de la que uno escribe. Así también, espero, leer un texto es un acto comparable de aproximación

(Extracto de El narrador)

martes, 4 de marzo de 2014

Regalos

Si, una lluvia de pajaritos de colores
para que lave esta realidad opaca
Quien pudiera en el dia de hoy
hacerme este regalo

¿Podria venir ese dia
en que te conocí
y nos dimos el primer
beso?

¿Y el día en que puse
por primera vez mi pie en el mar
O el último abrazo con mi padre
Una cena familiar?

Todo lo que nombré
no pará de llover
Llueve todo juntito
 
Un impermeable
para andar por la vida
También podría ser