Cada uno crea de las astillas que recibe la lengua a su manera con las reglas de su pasión -y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento. Juan José Saer - Poemas
Simplemente Saer
domingo, 21 de agosto de 2016
Fragmento del artículo: Juan L Ortiz, el magnífico. De Macedonio Fernández
"Cada vez escribo más; es una desgracia, preferiría leer- se queja Juanele-. Preferiría leer-suspira-. O mejor, vivir más; escribir poesía es lo de menos. Lo importante es llevar una vida poética".
Juanele
Juanele
miércoles, 8 de junio de 2016
Amor ciber
Sentado frente al ordenador
sumido en el silencio
de la noche vacía de ecos
Olvidaba a esa mujer,
y mientras lo hacía
apretaba la tecla delete
sumido en el silencio
de la noche vacía de ecos
Olvidaba a esa mujer,
y mientras lo hacía
apretaba la tecla delete
Roberto Bolaño . La Universidad Desconocida.
CUATRO POEMAS PARA LAUTARO BOLAÑO
Lautaro, nuestra familiaridad
Llegará el día en que no hagamos
tantas cosas como ahora hacemos juntos
Dormir abrazados
Cagar el uno al lado del otro sin vergüenza alguna
Jugar con la comida a lo largo del pasillo
de nuestra casa en la calle Aurora
Este pasillo débilmente iluminado
que sin duda conduce al infinito
Lautaro, nuestras pesadillas
A veces te despiertas gritando y te abrazas
a tu madre o a mí con la fuerza y la lucidez
que sólo un niño menor de dos años puede tener
A veces mis sueños están llenos de gritos en la ciudad fantasma
y los rostros perdidos me hacen preguntas
que jamás sabré contestar
Tú te despiertas y sales corriendo de tu habitación
y tus pies descalzos resuenan
en la larga noche de invierno de Europa
Yo regreso a los lugares del crimen
sitios duros y brillantes
tanto que al despertar me parece mentira que aún esté vivo
Lautaro, nuestras sombras
Hay días en que todo lo imitas y así puedo verte
repitiendo mis gestos
mis palabras
(tú, que no sabes decir más que mamá y
papá, sí y no)
en una jerga extraña
el lenguaje de los seres pequeños
del otro lado de la cortina
y a veces olvido
cuál es mi sombra y cuál es
tu sombra
quién contempla el retrato de los Arnolfini
quién enciende la televisión
Lautaro, las facciones de León
Hay días en que veo en tu rostro
el rostro de mi padre, el cual según dicen,
se parecía a su padre
La mirada de León Bolaño aparece en tus
ojos entrecerrados
sobre todo cuando salimos a pasear
y la gente te saluda con ademanes cordiales
Otras veces pienso que no es así: esa quijada
de luchador, ese pelo rubio cenizo,
la disposición para la fiesta y el caos sólo remiten
a rescoldos de mi propia nostalgia
No obstante te pareces a él: sobre todo
estos días de enero
cuando salimos a pasear tomados de la mano
en medio de una luz frágil y persistente
jueves, 12 de marzo de 2015
Caza de Citas. Hugo Gola
"Algunos leen para ilustrarse, otros para informarse o para entretenerse, y otros aun lo hacen para tener un poder sobre los demás o para sobresalir en alguna competencia. Siempre me he sentido distante de todas, o de casi todas, estas formas de lectura. Para alguien que tiene tan mala memoria, que lee y olvida, la lectura fue, más que nada, una forma de ampliar la relación con los seres y las cosas. Lectura y vida nunca discurrieron separadamente. Un lazo estrecho las vinculó siempre. Modifiqué, gracias a las lecturas, muchos aspectos de mi vida. Algunos libros cambiaron mi modo de mirar, mi modo de amar, mi forma de considerar a los demás, de valorar sus actitudes o sus ideas. De mis lecturas proviene casi todo lo que soy, aunque haya olvidado casi todo lo leído. Una reserva de sedimento básico. No puedo separar lo que traía de lo adquirido. Las lecturas ampliaron mi naturaleza original convirtiéndola en aquello que ahora soy. De esa mezcla provengo."Autor Hugo Gola, Prosas.
domingo, 5 de octubre de 2014
Rapsodia de una noche ventosa. T.S.Eliot
Las doce.
A lo largo de la calle
contenida en una síntesis lunar,
susurrantes conjuros lunares
disipan los pavimentos de la memoria
y todas sus claras relaciones
sus divisiones y precisiones, cada farol que dejo atrás
resuena como un tambor fatídico,
y a través de los espacios de lo oscuro
la medianoche sacude la memoria
como un loco que agita un geranio muerto.
La una y media
el farol mascullaba,
el farol rezongaba,
el farol decía: "Observa esa mujer
que vacila hacia ti en la luz de la puerta
que se abre sobre ella como una mueca.
Ves que la orla de su vestido
está rasgada y manchada de arena,
y ves que el ángulo del ojo
se le tuerce como un alfiler dobaldo"
La memoria arroja al aire y deja en seco
una multitud de cosas retorcidas;
una retorcida rama en la playa,
parejamente roída, y pulida
como si el mundo renunciara
al secreto de su esqueleto,
rígido y blanco.
Un elástico roto en el patio de una fábrica,
herrumbre que se pega a la forma que la fuerza ha dejado
dura y enroscada y pronta a saltar
Las dos y media,
el farol dijo,
"Repara en el gato que se agazapa en el albañal,
saca furtivamente la lengua
y devora un bocado de manteca rancia".
Así la mano del niño, automática,
salió furtivamente y se apropió de un jueguete que
/corría por el muelle.
Yo nada pude ver detrás de los ojos del niño.
He visto en la calle ojos
tratando de atosbar a través de persianas iluminadas,
y un cangrejo con lapas en su lomo,
agarró en el extremo del palo con el cual lo detuve.
Las tres y media,
el farol mascullaba,
el rezonagaba en la oscuridad.
El farol canturreaba:
"Observa la luna,
la lune ne garde aucune rancune,
guiña un débil ojo,
sonríe en las esquinas.
Alisa el pelo de la hierba.
La luna ha perdido la memoria.
Una desvaída viruela agrieta su cara,
su mano retuerce una rosa de papel,
que huele a polvo y agua de Colonia,
está sola
con todos los viejos olores nocturnos
que se entrecruzan por su cerebro".
Acude la reminiscencia
de secos geranios sin sol
y polvo en las grietas,
olores de catañas en las calles,
y olores de castañas en las calles,
y cigarrillos en los corredores
y olores a cócteles en los bares .
El farol dijo,
"Las cuatro,
aquí está el número en la puerta.
¡Memoria!
"Tienes la llave,
la lamparilla extiende en anillo en la escalera.
Sube.
La cama está abierta; el cepillo de dientes cuelga
/en la pared,
deja tus zapatos en la puerta, duerme prepárate
/para la vida".
El último retorcer del cuchillo.
A lo largo de la calle
contenida en una síntesis lunar,
susurrantes conjuros lunares
disipan los pavimentos de la memoria
y todas sus claras relaciones
sus divisiones y precisiones, cada farol que dejo atrás
resuena como un tambor fatídico,
y a través de los espacios de lo oscuro
la medianoche sacude la memoria
como un loco que agita un geranio muerto.
La una y media
el farol mascullaba,
el farol rezongaba,
el farol decía: "Observa esa mujer
que vacila hacia ti en la luz de la puerta
que se abre sobre ella como una mueca.
Ves que la orla de su vestido
está rasgada y manchada de arena,
y ves que el ángulo del ojo
se le tuerce como un alfiler dobaldo"
La memoria arroja al aire y deja en seco
una multitud de cosas retorcidas;
una retorcida rama en la playa,
parejamente roída, y pulida
como si el mundo renunciara
al secreto de su esqueleto,
rígido y blanco.
Un elástico roto en el patio de una fábrica,
herrumbre que se pega a la forma que la fuerza ha dejado
dura y enroscada y pronta a saltar
Las dos y media,
el farol dijo,
"Repara en el gato que se agazapa en el albañal,
saca furtivamente la lengua
y devora un bocado de manteca rancia".
Así la mano del niño, automática,
salió furtivamente y se apropió de un jueguete que
/corría por el muelle.
Yo nada pude ver detrás de los ojos del niño.
He visto en la calle ojos
tratando de atosbar a través de persianas iluminadas,
y un cangrejo con lapas en su lomo,
agarró en el extremo del palo con el cual lo detuve.
Las tres y media,
el farol mascullaba,
el rezonagaba en la oscuridad.
El farol canturreaba:
"Observa la luna,
la lune ne garde aucune rancune,
guiña un débil ojo,
sonríe en las esquinas.
Alisa el pelo de la hierba.
La luna ha perdido la memoria.
Una desvaída viruela agrieta su cara,
su mano retuerce una rosa de papel,
que huele a polvo y agua de Colonia,
está sola
con todos los viejos olores nocturnos
que se entrecruzan por su cerebro".
Acude la reminiscencia
de secos geranios sin sol
y polvo en las grietas,
olores de catañas en las calles,
y olores de castañas en las calles,
y cigarrillos en los corredores
y olores a cócteles en los bares .
El farol dijo,
"Las cuatro,
aquí está el número en la puerta.
¡Memoria!
"Tienes la llave,
la lamparilla extiende en anillo en la escalera.
Sube.
La cama está abierta; el cepillo de dientes cuelga
/en la pared,
deja tus zapatos en la puerta, duerme prepárate
/para la vida".
El último retorcer del cuchillo.
sábado, 13 de septiembre de 2014
Te dejo el cofler
el que es negro y blanco
ese el de oferta
arriba de la mesa
Asi nos despedimos
y tomaste el bondi
que te lleva al trabajo
Que mejor me acompañes
cariñito
No puedo, sólo hasta la parada
Esa casa quiero para nosotros
esos jacarandás
esa mañana soleada
Parece que nos gustan
esas casas antiguas
con esos patios
Las mañanas cuando
no aparecen espectros
o los traés o evoco
Me hacen feliz
los mates y las facturas
Paseamos por librerias
Esta noche tengo reunión
en el ex tigre con los
compañeros de trabajo
Te dejo ahí en el cenicero
la plata del alquiler
Pasá por el cajero
Estoy cansado no entendés
Pagá los impuestos que faltan
Limpiá un poco
toda la tabla meada
La puta madre che
me tenés cansado
Dónde está el cofler
las mañanas de sol
los bondi q te llevan al trabajo
las casas esas
los amigos
¿Donde estoy ?
Todo es gris
Gris demasiado
Y tampoco encuentro
el puto cofler de oferta
Marzo 2011
sábado, 9 de agosto de 2014
¿Tristeza no tiene fin?
Hoy no me salvan
ni los poemas ambulancias
de Ana Cristina Cesar
No hay caso
me refugio
en los pliegues
del poema por
venir
ni los poemas ambulancias
de Ana Cristina Cesar
No hay caso
me refugio
en los pliegues
del poema por
venir
domingo, 6 de julio de 2014
Ingenuas reflexiones...
Muchas veces escribí sobre el tiempo, últimamente me encontré fascinada y extrañada por el paso del mismo. Confieso que su vertiginosidad ya no me asombra, eso de hacer balances en función del tiempo me parece sino banal de tinte economicista, qué es eso de poner por un lado los logros y lo que no. No, no me reconozco en ese tipo de reflexión Me asombra en cambio lo vivido, este si es un punto en el que últimamanete me he detenido. Y justo casualmente vengo a encontrarme con que muchos cuentos fantásticos de los que he renegado, simplemente por el hecho de no dejarme arrasar por los mismos, toman como plafón la cuestión del tiempo. Y pienso en un cuento de Borges "El milagro secreto" que recién ahora
pude leer, entendiéndose la lectura como esa operatoria de anudamiento que captura esos instanten que engarzan con cierta
complicidad del lector. La historia del cuento es la de un dramaturgo checo que lo van a fusilar por ser judío, y en ese instante en que van a matarlo, que apuntan los fusiles: el cierra los ojos piensa en esa obra que le gustaría hacer para finalizar su obra, sabe que le demandará tiempo. Piensa un año aproximadamente hasta que finaliza su obra y se siente profundamente feliz. Abre los ojos y en ese momento le disparan.Este tiempo que no es sinouna de las formas que toma el tiempo subjetivo, esa temporalidad lógica que arrasa contra toda idea del tiempo cronológico, eso que inauguró Freud como categoría para pensar al sujeto.
Esta vivencia del tiempo es inaudita en mi, tengo 43 años y creo haber vivido más, o la intensidad de los acontecimientos le dan una consistencia milenaria.
Esta vivencia del tiempo es inaudita en mi, tengo 43 años y creo haber vivido más, o la intensidad de los acontecimientos le dan una consistencia milenaria.
jueves, 12 de junio de 2014
Edna St. Vincent Millay. Soneto XXX
EL AMOR NO ES TODO
Del Blog http://emmagunst.blogspot.com.ar/2014/06/edna-st-vincent-millay-el-amor-no-es.html
El amor no es todo: no es alimento ni bebida
ni sopor ni techo contra la lluvia;
ni siquiera un madero para los hombres que se hunden
y se levantan y se hunden y se levantan y, de nuevo, se hunden.
El amor no puede llenar los pulmones con aire
ni limpiar la sangre ni ubicar el hueso fracturado;
Mientras hablo, muchos hombres se hacen amigos de la Muerte
por necesitar de un amor único.
Bien puede ser que en un momento difícil,
atrapada por la pena y el tormento de liberarme
o molesta por no tener la decisión de antes,
se me ocurra canjear tu amor por paz
o negociar el recuerdo de esta noche por comida.
Bien puede ser. Pero creo que no lo haría.
(Traducción de Roberto Díaz)
domingo, 8 de junio de 2014
Noche
De fondo una peli de
Wes Anderson
Apenas tu sonrisa etìlica
en vidriada noche
se sostiene en mi
La desnudez de tu cuerpo
La fragilidad de este instante
que comienza a ingresar al
campo del olvido
Todo pasa, pasa
La cenita andina
El sexo nuevo
Wes Anderson
Y esa fragilidad vivida
como agujas en
el tiempo que
se insinúa
Me encanta cuando hablás
de películas, de viajes
también de esos
escritores amigos tuyos
Vos ahi
no sé donde
pero ahí
plegado en mis ojos
en las letras que intentan
ordenarse
Ahi que es acá
y allá en oximoron
En ese lugar inicial
que emerge cuando
nos vemos acá y allá
Wes Anderson
Apenas tu sonrisa etìlica
en vidriada noche
se sostiene en mi
La desnudez de tu cuerpo
La fragilidad de este instante
que comienza a ingresar al
campo del olvido
Todo pasa, pasa
La cenita andina
El sexo nuevo
Wes Anderson
Y esa fragilidad vivida
como agujas en
el tiempo que
se insinúa
Me encanta cuando hablás
de películas, de viajes
también de esos
escritores amigos tuyos
Vos ahi
no sé donde
pero ahí
plegado en mis ojos
en las letras que intentan
ordenarse
Ahi que es acá
y allá en oximoron
En ese lugar inicial
que emerge cuando
nos vemos acá y allá
lunes, 7 de abril de 2014
Lluvia
Que llueva, que llueva, la vieja está en la cueva
Los pajaritos cantan, la vieja se levanta,
Que sí, que no, que caiga un chaparrón ,,,
El limpia parabrisas del auto
no para de girar
las manos inmóviles en el volante
Una mirada
perdida en el horixonte
Se ríe al escuchar
los comentarios de
un programa radial
que califica de pedorro
Le dan risa esas boludeces
ah... si, recuerda algo del padre
de la Nara y de Icardi
en relación al pago de una deuda
Asume la instantánea conciencia
de las miles de personas
que se rien escuchando
el mismo programa
La lluvia golpea el auto
todo se torna impersonal
Esa lluvia, esa radio
ese libro
Acelera el auto
la mirada clavada en el horizonte
a la espera que el auto engarce
en ese puente que la conduce
a ese punto del horizonte
Y así perderse ,,,
Los pajaritos cantan, la vieja se levanta,
Que sí, que no, que caiga un chaparrón ,,,
El limpia parabrisas del auto
no para de girar
las manos inmóviles en el volante
Una mirada
perdida en el horixonte
Se ríe al escuchar
los comentarios de
un programa radial
que califica de pedorro
Le dan risa esas boludeces
ah... si, recuerda algo del padre
de la Nara y de Icardi
en relación al pago de una deuda
Asume la instantánea conciencia
de las miles de personas
que se rien escuchando
el mismo programa
La lluvia golpea el auto
todo se torna impersonal
Esa lluvia, esa radio
ese libro
Acelera el auto
la mirada clavada en el horizonte
a la espera que el auto engarce
en ese puente que la conduce
a ese punto del horizonte
Y así perderse ,,,
sábado, 29 de marzo de 2014
Sobre el poema El General de Osvaldo Aguirre
Como la magdalena del cuento de La Mayor de Saer resultó ser
el poema El General de Osvaldo Aguirre,
entre mates de una mañana de sábado. La descripción
de los paisajes de campo, la vida en el campo, cada elemento que compone ese
escenario deviene en personajes: los
pomelos, las naranjas, el sulky, las vacas, las yeguas, el lucifer, el cachilo,
las urracas, Francisco, Amanda … en un constante telón de lluvia y tormentas en
su devenir.
En un momento el autor despliega una suerte de reflexión que
no es tal sino afirmación de lo que este poema /magdalena viene contando, ese
inter juego entre singularidad y las constancias
que parecieran preexistirnos pero sin embargo es algo así como la inmanencia de
las cosas y su porosidad, que Aguirre impecablemente
en su poética afirma:
Pero cuando el decía
“General”, abriéndose
paso bajo los paraísos,
donde pisaba suelo
firme, también salía
fuera del tiempo,
su voz encontraba el eco
de otros Franciscos,
que habían llamado
a otros generales,
por la misma huella.
No era permeable
como la tierra
ni vivía las mudanzas
del sauce o la calandria:
la costumbre afirmaba
un lenguaje invariable
bautizaba “Francisco”
a los hombres,
“Rosa” a las mujeres,
“General” “Lucifer”
a los perros.
Apenas las palabras
para interpretar
los signos de la tierra
y del cielo y la conducta
de los animales, cosas
que nunca cambian,
para la pena y la alegría,
el trabajo y el descanso:
las palabras y los nombres
que abrían un camino
en el abandono de ir
por el mundo
y abrigaban un ser.
Lo campestre es abordado no desde una carga emotiva, “ni
desde la oda. No hay un canto celebratorio o elegíaco a la naturaleza campestre" como dice Ana Porrúa en la contratapa
del libro. Por esto se vuelve interesante, porque se teje en los pequeños
detalles y en su anudamiento.
Etiquetas:
2000.,
Editorial Melusina,
El General,
Osvaldo Aguirre
domingo, 16 de marzo de 2014
Morir abrazados
No te conozco
pero sé que voy a
abrazarte
en el último segundo
Un estrepitoso ruido
bajamos en el ascensor
mucho miedo
nos miramos
Apenas te conozco
y no sabía
que este lugar
iba a ser nuestro lugar
El último adiós
y no te veré más
y no veré más a mis hijos
mi amor quedará
existiéndome
Y los jacarandá
del boulevard
crecerán sin
nosotros
Te dediqué sin
quererlo mi último
respiro, abrazo
y fin.
El narrador.-.John Berger
Nunca he pensado que escribir sea una profesión.
Es una actividad solitaria e independiente cuya práctica no confiere
señorío. Por fortuna cualquiera puede hacerlo. Sea que escriba
por motivos políticos o personales, tan pronto empiezo la escritura
se vuelve una lucha por dar sentido a la experiencia. Toda profesión
tiene límites a su competencia, pero tiene territorio propio. Escribir,
como yo lo entiendo, no tiene territorio propio. El acto de escribir no
es nada, excepto aproximarse a la experiencia de la que uno escribe. Así
también, espero, leer un texto es un acto comparable de aproximación
(Extracto de El narrador)
(Extracto de El narrador)
martes, 4 de marzo de 2014
Regalos
Si, una lluvia de pajaritos de colores
para que lave esta realidad opaca
Quien pudiera en el dia de hoy
hacerme este regalo
¿Podria venir ese dia
en que te conocí
y nos dimos el primer
beso?
¿Y el día en que puse
por primera vez mi pie en el mar
O el último abrazo con mi padre
Una cena familiar?
Todo lo que nombré
no pará de llover
Llueve todo juntito
Un impermeable
para andar por la vida
También podría ser
para que lave esta realidad opaca
Quien pudiera en el dia de hoy
hacerme este regalo
¿Podria venir ese dia
en que te conocí
y nos dimos el primer
beso?
¿Y el día en que puse
por primera vez mi pie en el mar
O el último abrazo con mi padre
Una cena familiar?
Todo lo que nombré
no pará de llover
Llueve todo juntito
Un impermeable
para andar por la vida
También podría ser
miércoles, 19 de febrero de 2014
Metereología
Me encontraste esa tarde de abril
subida en una lágrima
El pronóstico interior arrojaba mal tiempo
Caminaba en mi propio universo
con su clima dudoso
Ese radiante lugar andino sureño
con sus días de sol
permitía esas arbitrariedades climáticas.
Ahi estaba
con mis propias turbulencias
y signos que no supe leer
Me llamaste
No te recordaba
Hice foco y recién ahi
el caos se ordenó en tu nombre
Eras tan ajeno
a mi fragilidad estacional
y terminaste siendo
un lugar: el amor
Intento develar el enigma
embrujo o qué
de nuestro encuentro
Perfecta alquimia
En ese rincón, sentados
en la alfombra precolombina
pisco en manos y leyendo
empezó todo
Pasaron 15 años
tengo más claros los finales
que los comienzos
Sin embargo insiste esta miopÍa
en leer los signos del amor
sábado, 1 de febrero de 2014
Hoy no he hecho nada. Roberto Juarroz
Hoy no he hecho nada
Pero muchas cosas se hicieron en mi.
Pájaros que no existen
encontraon su nido.
Sombras que tal vez existan
hallaron sus cuerpos.
Palabras que existen
recobraron su silencio
No hacer nada
salva a veces el equilibrio del mundo,
al lograr que también algo pese
en el platillo de la balanza
Pero muchas cosas se hicieron en mi.
Pájaros que no existen
encontraon su nido.
Sombras que tal vez existan
hallaron sus cuerpos.
Palabras que existen
recobraron su silencio
No hacer nada
salva a veces el equilibrio del mundo,
al lograr que también algo pese
en el platillo de la balanza
sábado, 18 de enero de 2014
Rompecabezas
Mientras leo La mujer rota
me armo como en un puzzle
y veo una mamushka
que esconde las mil y un mujeres
que fueron y vendrán
Laberintos mil y una veces
recorridos, ecos
reclamos, excusas que
muestran miserabilidad
de lo que somos y nos entrama
Modernidad puzzle que ordenó
cada una de las mil piezas
Orden y progreso
Matrimonio
Nostalgias del rompecabezas
en un post puzzle
Algo como si la vida fuera
combinaciones de mil piezas
de un gran puzzle
Y quien carajo lo inventó
Por qué esa tendencia gravitatoria
a que todo encaje
esa tendencia al encastre
Si nada encastra
si apenas mi rostro en
tu espejo encaja
y me dice buen dia amor
Lo único real son las arrugas
de las sábanas de nuestra cama
me armo como en un puzzle
y veo una mamushka
que esconde las mil y un mujeres
que fueron y vendrán
Laberintos mil y una veces
recorridos, ecos
reclamos, excusas que
muestran miserabilidad
de lo que somos y nos entrama
Modernidad puzzle que ordenó
cada una de las mil piezas
Orden y progreso
Matrimonio
Nostalgias del rompecabezas
en un post puzzle
Algo como si la vida fuera
combinaciones de mil piezas
de un gran puzzle
Y quien carajo lo inventó
Por qué esa tendencia gravitatoria
a que todo encaje
esa tendencia al encastre
Si nada encastra
si apenas mi rostro en
tu espejo encaja
y me dice buen dia amor
Lo único real son las arrugas
de las sábanas de nuestra cama
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