Simplemente Saer

Simplemente Saer

sábado, 13 de septiembre de 2014


Te dejo el cofler
el que es negro y blanco
ese el de oferta
arriba de la mesa
Asi nos despedimos
y tomaste  el bondi
que te lleva al trabajo

Que mejor me acompañes
cariñito
No puedo, sólo hasta la parada

Esa casa quiero para nosotros
esos jacarandás
esa mañana soleada
Parece que nos gustan
esas casas antiguas
con esos patios

Las mañanas cuando
no aparecen espectros
o los traés o evoco
Me hacen feliz
los mates y las  facturas

Paseamos por librerias
Esta noche tengo reunión
en el ex tigre con los
compañeros de trabajo


Te dejo ahí en el cenicero
la plata del alquiler
Pasá por el cajero
Estoy cansado no entendés
Pagá los impuestos que faltan

Limpiá un poco
toda la tabla meada
La puta madre che
me tenés cansado

Dónde está el cofler
las mañanas de sol
los bondi q te llevan al trabajo
las casas esas
los amigos

¿Donde estoy ?
Todo es gris
Gris demasiado
Y tampoco encuentro
el puto cofler de oferta


Marzo 2011

sábado, 9 de agosto de 2014

¿Tristeza no tiene fin?

Hoy no me salvan
ni los poemas ambulancias
de Ana Cristina Cesar

No hay caso
me refugio
en los pliegues
del poema por
venir

domingo, 6 de julio de 2014

Ingenuas reflexiones...

Muchas veces escribí sobre el tiempo, últimamente me encontré fascinada y extrañada por el paso del mismo. Confieso que su vertiginosidad ya no me asombra, eso de hacer balances en función del tiempo me parece sino banal de tinte economicista, qué es eso de poner por un lado los logros y lo que no. No, no me reconozco en ese tipo de reflexión  Me asombra en cambio lo vivido, este si es un punto en el que últimamanete me he detenido. Y justo casualmente vengo a encontrarme con que muchos cuentos fantásticos de los que he renegado, simplemente por el hecho de no dejarme arrasar por los mismos, toman como plafón la cuestión del tiempo. Y pienso en un cuento de Borges "El milagro secreto" que recién ahora pude leer, entendiéndose la lectura como esa operatoria de anudamiento que captura esos  instanten que engarzan con cierta complicidad del lector. La historia del cuento es la de un dramaturgo checo que lo van a fusilar por ser judío, y en ese instante en que van a matarlo, que apuntan los fusiles: el cierra los ojos piensa en esa obra que le gustaría hacer para finalizar su obra, sabe que le demandará tiempo. Piensa un año aproximadamente hasta que finaliza su obra y se siente profundamente feliz. Abre los ojos y en ese momento le disparan.Este tiempo que no es sinouna de las formas que toma el tiempo subjetivo, esa temporalidad lógica que arrasa contra toda idea del tiempo cronológico, eso que inauguró Freud como categoría para pensar al sujeto.
Esta vivencia del tiempo es inaudita en mi, tengo 43 años y creo haber vivido más, o la intensidad de los acontecimientos le dan una consistencia milenaria.

jueves, 12 de junio de 2014

Edna St. Vincent Millay. Soneto XXX

 EL AMOR NO ES TODO

Del Blog  http://emmagunst.blogspot.com.ar/2014/06/edna-st-vincent-millay-el-amor-no-es.html


El amor no es todo: no es alimento ni bebida
ni sopor ni techo contra la lluvia;
ni siquiera un madero para los hombres que se hunden
y se levantan y se hunden y se levantan y, de nuevo, se hunden.
El amor no puede llenar los pulmones con aire
ni limpiar la sangre ni ubicar el hueso fracturado;
Mientras hablo, muchos hombres se hacen amigos de la Muerte
por necesitar de un amor único.
Bien puede ser que en un momento difícil, 
atrapada por la pena y el tormento de liberarme
o molesta por no tener la decisión de antes,
se me ocurra canjear tu amor por paz
o negociar el recuerdo de esta noche por comida.
Bien puede ser. Pero creo que no lo haría.

(Traducción de Roberto Díaz)

domingo, 8 de junio de 2014

Parí poemas
cuando me asesinaron

Caí muerta y
parí poemas






Noche

De fondo una peli de
Wes Anderson
Apenas tu sonrisa etìlica
en vidriada noche
se sostiene en mi

La desnudez de tu cuerpo
La fragilidad de este instante
que comienza a ingresar al
campo del olvido

Todo pasa, pasa
La cenita andina
El sexo nuevo
Wes Anderson

Y esa fragilidad vivida
como agujas en
el tiempo que
se insinúa

Me encanta cuando hablás
de películas, de viajes
también de esos
escritores amigos tuyos

Vos ahi
no sé donde
pero ahí
plegado en mis ojos
en las letras que intentan
ordenarse

Ahi que es acá
y allá en oximoron
En ese lugar inicial
que emerge cuando
nos vemos acá y allá







 











lunes, 7 de abril de 2014

Lluvia

                                                     Que llueva, que llueva, la vieja está en la cueva
                                                     Los pajaritos cantan, la vieja se levanta,
                                                     Que sí, que no, que caiga un chaparrón ,,,


El limpia parabrisas del auto
no para de girar
las manos inmóviles en el volante
Una mirada
perdida en el horixonte

Se ríe al escuchar
los comentarios de
un programa radial
que califica de pedorro

Le dan risa esas boludeces
ah... si, recuerda algo del padre
de la Nara y de Icardi
en relación al pago de una deuda

Asume la instantánea conciencia
de las miles de personas
que se rien escuchando
el mismo programa

La lluvia golpea el auto
todo se torna impersonal
Esa lluvia, esa radio
ese libro


Acelera el auto
la mirada  clavada en el horizonte
a la espera que el auto engarce
en ese  puente que la conduce

a ese punto del horizonte

Y así perderse  ,,,



sábado, 29 de marzo de 2014

Sobre el poema El General de Osvaldo Aguirre



Como la magdalena del cuento de La Mayor de Saer resultó ser el  poema El General de Osvaldo Aguirre, entre mates de una mañana de sábado.  La descripción de los paisajes de campo, la vida en el campo, cada elemento que compone ese escenario deviene  en personajes: los pomelos, las naranjas, el sulky, las vacas, las yeguas, el lucifer, el cachilo, las urracas, Francisco, Amanda … en un constante telón de lluvia y tormentas en su devenir.
En un momento el autor despliega una suerte de reflexión que no es tal sino afirmación de lo que este poema /magdalena viene contando, ese inter juego entre  singularidad y las constancias que parecieran preexistirnos pero sin embargo es algo así como la inmanencia de las cosas y su porosidad,  que Aguirre impecablemente en su poética afirma:
Pero cuando el decía
“General”, abriéndose
paso bajo los paraísos,
donde pisaba suelo
firme, también salía
fuera del tiempo,
su voz encontraba el eco
de otros Franciscos,
que habían llamado
a otros generales,
por la misma huella.

No era permeable
como la tierra
ni vivía las mudanzas
del sauce o la calandria:
la costumbre afirmaba
un lenguaje invariable
bautizaba “Francisco”
a los hombres,
“Rosa” a las mujeres,
“General” “Lucifer”
a los perros.
Apenas las palabras
para interpretar
los signos de la tierra
y del cielo y la conducta
de los animales, cosas
que nunca cambian,
para la pena y la alegría,
el trabajo y el descanso:
las palabras y los nombres
que abrían un camino
en el abandono de ir
por el mundo
y abrigaban un ser.

Lo campestre es abordado no desde una carga emotiva, “ni desde la oda. No hay un canto celebratorio o elegíaco a la naturaleza  campestre" como dice Ana Porrúa en la contratapa del libro. Por esto se vuelve interesante, porque se teje en los pequeños detalles y en  su anudamiento.

domingo, 16 de marzo de 2014

Morir abrazados


No te conozco
pero sé que voy a
abrazarte
en el último segundo

Un estrepitoso ruido
bajamos en el ascensor
mucho miedo
nos miramos

Apenas te conozco
y no sabía
que este lugar
iba a ser nuestro lugar

El último adiós
y no te veré más
y no veré  más a mis hijos
mi amor quedará
existiéndome

Y los jacarandá
del boulevard
crecerán sin
nosotros

Te dediqué sin
quererlo mi último
respiro, abrazo
y fin.






El narrador.-.John Berger

 Nunca he pensado que escribir sea una profesión. Es una actividad solitaria e independiente cuya práctica no confiere señorío. Por fortuna cualquiera puede hacerlo. Sea que escriba por motivos políticos o personales, tan pronto empiezo la escritura se vuelve una lucha por dar sentido a la experiencia. Toda profesión tiene límites a su competencia, pero tiene territorio propio. Escribir, como yo lo entiendo, no tiene territorio propio. El acto de escribir no es nada, excepto aproximarse a la experiencia de la que uno escribe. Así también, espero, leer un texto es un acto comparable de aproximación

(Extracto de El narrador)

martes, 4 de marzo de 2014

Regalos

Si, una lluvia de pajaritos de colores
para que lave esta realidad opaca
Quien pudiera en el dia de hoy
hacerme este regalo

¿Podria venir ese dia
en que te conocí
y nos dimos el primer
beso?

¿Y el día en que puse
por primera vez mi pie en el mar
O el último abrazo con mi padre
Una cena familiar?

Todo lo que nombré
no pará de llover
Llueve todo juntito
 
Un impermeable
para andar por la vida
También podría ser









miércoles, 19 de febrero de 2014

Metereología


Me encontraste esa tarde de  abril
subida en una lágrima
El pronóstico interior arrojaba mal tiempo
Caminaba en mi propio universo
con su clima dudoso

Ese radiante  lugar andino sureño
con sus días de sol
permitía esas arbitrariedades climáticas.
Ahi estaba
con mis propias turbulencias
y signos que no supe leer

Me llamaste
No te recordaba
Hice foco y recién ahi
el caos se ordenó en tu nombre

Eras tan ajeno
a mi fragilidad estacional
y terminaste siendo
un lugar: el amor


Intento develar el enigma
embrujo o qué
de nuestro encuentro
Perfecta alquimia

En ese rincón, sentados
en la alfombra precolombina
pisco en manos y leyendo
empezó todo

Pasaron 15 años 
tengo más claros los finales
que los comienzos
Sin embargo insiste  esta miopÍa
en leer los signos del amor














sábado, 1 de febrero de 2014

Hoy no he hecho nada. Roberto Juarroz

Hoy no he hecho nada
Pero muchas cosas se hicieron en mi.

Pájaros que no existen
encontraon su nido.
Sombras que tal vez existan
hallaron sus cuerpos.
Palabras que existen
recobraron su silencio

No hacer nada
salva a veces el equilibrio del mundo,
al lograr que también algo pese
en el platillo de la balanza

sábado, 18 de enero de 2014

Rompecabezas

Mientras leo La mujer rota
me armo como en un puzzle
y veo una mamushka
que esconde las mil y un mujeres
que fueron y vendrán

Laberintos mil y una veces
recorridos, ecos 
reclamos, excusas que
muestran miserabilidad
de lo que somos y nos entrama

Modernidad puzzle que ordenó
cada una de las mil piezas
Orden y progreso
Matrimonio

Nostalgias del rompecabezas
en un post puzzle
Algo como si la vida fuera
combinaciones de mil piezas
de un gran puzzle

Y quien carajo lo inventó
Por qué esa tendencia gravitatoria
a que todo encaje
esa tendencia al encastre


Si nada encastra
si apenas  mi rostro en
tu espejo encaja
y me dice buen dia amor

 Lo único real son las arrugas
de las sábanas de nuestra cama


















lunes, 25 de noviembre de 2013

Cursilería

Escribo para acariciarte
esta grafía en potencia
te existirá
nos existirá en el más acá

Entro en un ring
con mi boca cuando
extraña tu boca
tus brazos

Y así fue
que discutí con mi boca
con mis manos mis brazos
lucho contra esas partes
de mi que

extrañan  a esas partes de vos
Resulta que esas partes de mi
extrañan a esas partes de vos
y que hacer...

Y yo quiero que estés
sentado en mis ojos
y dormirme en tu voz
Nada más

lunes, 28 de octubre de 2013

En quien pensar
ahora que no está esa sombra de vos
ausencia de recuerdos
vacío de ecos de vos
en esta noche que es de nadie


solo acecha este vacío
que termina con los ojos cerrándose
como un libro que se cierra
en mi mesa de luz


qué hacer ahora
que no venís galopando un poema
enredado en mis lagañas matinales
ni te veo en amaneceres
solitarios


escucho un grillo
tomo unos mates
ralentizada me llega una imagen
el tata Mingo con su chaquetilla
su mano en alto saludando a papá

y tengo ahora la certeza
que ese mundo existió
era real
como lo fue el nuestro


enero. 2012




viernes, 18 de octubre de 2013

Escuché a Raúl Zurita recitar este poema bello intenso en el Festival de Poesía de Rosario(2013), gracias Raúl Zurita!! Canto a su amor desaparecid



Ahora Zurita —me largó— ya que de puro verso y desgarro te pudiste
entrar aquí, en nuestras pesadillas; ¿tú puedes decirme dónde está mi
hijo?


—A la Paisa
—A las Madres de la Plaza de Mayo
—A la Agrupación de Familiares de los que no aparecen
—A todos los tortura, palomos del amor, países chilenos y asesinos:

Canté, canté de amor, con la cara toda bañada canté de amor y los
muchachos me sonrieron. Más fuerte canté, la pasión puse, el sueño,
la lágrima. Canté la canción de los viejos galpones de concreto. Unos
sobre otros decenas de nichos los llenaban. En cada uno hay un país,
son como niños, están muertos. Todos yacen allí, países negros, áfrica
y sudacas. Yo les canté así de amor la pena a los países. Miles de cruces
llenaban hasta el fin el campo. Entera su enamorada canté así. Canté el
amor:

                                                            Fue el tormento, los golpes y en pedazos
                                                            nos rompimos. Yo alcancé a oírte pero la
                                                            luz se iba.
                                                            Te busqué entre los destrozados,
                                                            hablé contigo. Tus restos me miraron y yo
                                                            te abracé. Todo acabó.
                                                            No queda nada. Pero muerta te amo y nos
                                                            amamos, aunque esto nadie pueda enten-
                                                            derlo.

—Sí, sí miles de cruces llenaban hasta el fin el campo.
—Llegué desde los sitios más lejanos, con toneladas de cerveza
—adentro y ganas de desaguar.
—Así llegué a los viejos galpones de concreto.
—De cerca eran cuarteles rectangulares, con sus vidrios rotos y olor
—a pichí, semen, sangre y moco hendían.
—Vi gente desgreñada, hombres picoteados de viruela y miles de
—cruces en la nevera, oh sí, oh sí.
—Moviendo las piernas a todos esos podridos tíos invoqué.
—Todo se había borrado menos los malditos galpones.
—Rey un perverso de la cintura quiso lomarme, pero aymara el
—número de mi guardián puse sobre el pasto y huyó.
—Después me vendaron la vista. Vi a la virgen, vi a Jesús, vi a mi
—madre despellejándome a golpes.
—En la oscuridad te busqué, pero nada pueden ver los chicos lindos
—bajo la venda de los ojos.
—Yo vi a la virgen, a Satán y al señor K.
—Todo estaba seco frente a los nichos de concreto.
—El teniente dijo "vamos", pero yo busco y lloré por mi muchacho.
—Ay amor
—Maldición, dijo el teniente, vamos a colorear un poco.
—Murió mi chica, murió mi chico, desaparecieron todos.

                                                            Desiertos de amor.
                                                            Ay amor, quebrados caímos y en la caída
                                                            lloré mirándote. Fue golpe tras golpe, pero
                                                            los últimos ya no eran necesarios.
                                                            Apenas un poco nos arrastramos entre los
                                                            cuerpos derrumbados para quedar juntos,
                                                            para quedar uno al lado del otro. No es duro
                                                            ni la soledad. Nada ha sucedido y mi sueño
                                                            se levanta y cae como siempre. Como los
                                                            días. Como la noche Todo mi amor está aquí
                                                            y se ha quedado:

Pegado a las rocas al mar y a las montañas.
Pegado, pegado a las rocas al mar y a las montañas.
—Recorrí muchas partes.
—Mis amigos sollozaban dentro de los viejos galpones de concreto.
—Los muchachos aullaban.
—Vamos, hemos llegado donde nos decían —le grité a mi lindo chico.
—Goteando de la cara me acompañaban los Sres.
—Pero a nadie encontré para decirles "buenos días", sólo unos brujos
—con máuser ordenándome una bien sangrienta.
—Yo dije —están locos, ellos dijeron— no lo creas.
—Sólo las cruces se veían y los dos viejos galpones cubiertos de algo.
—De un bayonetazo me cercenaron el hombro y sentí mi brazo al caer
—al pasto.
—Y luego con él golpearon a mis amigos.
—Siguieron y siguieron pero cuando les empezaron a dar a mis
—padres corrí al urinario a vomitar.
—Inmensas praderas se formaban en cada una de las arcadas, las
—nubes rompiendo el cielo y los cerros acercándose.
—Cómo te llamas y qué haces me preguntaron.
—Mira tiene un buen culo. Cómo te llamas buen culo bastarda chica,
—me preguntaron.
—Pero mi amor ha quedado pegado en las rocas, el mar y las montañas.
—Pero mi amor te digo, ha quedado adherido en las rocas, el mar
—y las montañas.
—Ellas no conocen los malditos galpones de concreto.
—Ellas son. Yo vengo con mis amigos sollozando.
—Yo vengo de muchos lugares.
—Yo vengo llorando. Fumo y pongo con los chicos.
—Es bueno para ver colores.
—Pero nos están cavando frente a las puertas.
—Pero todo será nuevo, te digo, oh sí lindo chico.
—Claro —dijo el guardia, hay que arrancar el cáncer de raíz,
—oh sí, oh sí.
—El hombro cortado me sangraba y era olor raro la sangre.
—Dando vueltas se ven los dos enormes galpones.
—Marcas de T.N.T., guardias y gruesas alambradas cubren sus vidrios
—rotos.
—Pero a nosotros nunca nos hallarán porque nuestro amor está pegado
—a las rocas, al mar y a las montañas.
—Pegado, pegado a las rocas, al mar y a las montañas.
—Pegado, pegado a las rocas, al mar y a las montañas.
—Murió mi chica, murió mi chico, desaparecieron todos.
                                                                                Desiertos de amor.

Nos descargaron cal y piedras                   Me derrumbé a tu lado creyendo
encima. Por un segundo temí que             que era yo la que me arrojaba.
te hicieran daño.                                             El pasto estará creciendo me ima-
Ay amor, cuando sentí el primer es-           gino. En verdad me gustan más las
trépito me pegué todavía un poco               piedras creó, no, el pasto
más a ti.                                                            Creí que eras tú y era yo. Que yo
Fue algo.                                                          aún vivía, pero al irme sobre ti algo
Sí, seguro fue algo. Sentí las pie-               de tu vida me desmintió.
dras aplastándote y yo crei que gri-            Fue sólo un segundo, porque des-
tarías, pero no. El amor son las                  pués te doblaste tu también y el
cosas que pasan.                                          amor nos creció como los asesi-
Nuestro amor muertos no pasa.                 natos.

Es dulce y no. Fue el último crujido            Ahora todos son caídos menos
y ya no hubo necesidad de mo-                  nosotros los caídos.
verse Todo ahora se mueve.                       Ahora todo el universo somos tú
Tus pupilas están fijas, pero cua-              y yo menos tú y yo.
tro ojos infinitamente abiertos ven             Tras los golpes, ya idos, nos des-
más que dos.                                                  plazamos un poco y destrozada yo
Por eso nos vimos.                                        fui lo único que sentiste acercarse.
Por eso nos hablamos, y con tu                  Nadie sabrá el destino, porque tú
espinazo sostienes el mío. Y aun-              eres el que busco, el que cuido.
que nadie lo verá, yo alguna vez                  Llorona de ti tal vez seamos todos
pensé que sería bueno esto, que               una sola cosa. Yo ahora lo se pero
está bien. Que sería.                                      no importa.

—Ay, grandes glaciares se acercan, grandes glaciares sobre los techos
—de nuestro amor.
—Eh ronca, gritó mi lindo, los dinosaurios se levantan Los helicópteros
—bajan y bajan.
—Donde yacen los viejos galpones, las paredes muy altas con torres
—de TV.
—Tú podrías aparecer en las pantallas, oh sí amor.
—En mis sueños enciendo el dial y allí apareces en blanco y negro.
—Digo: —ése es el chico que soñaba, ése es el chico que soñaba.
—Cuando despierto sólo hay heridos en un largo palio y cueros
—cabelludos colgando de las antenas.
—Oigan amigos —les grité— esas épocas ya pasaron. Sólo se rieron
—de mí.
—Marcaron a los muchachos y a bayonetazos les cortaron el pelo.
—¿Fumas marihuana? ¿Aspiras ncoprén? ¿Qué mierda fumas rojo
—asqueroso?
—Pero son lindos. Aun así yo me reglo de verlos, mojo la cama y Runo.
—Yo me enamoro de ellos, me regio y me pinto entera. Envuelta en
—lágrimas los saludo,
—pero todos sueñan hoy el sueño de la muerte, oh sí lindo chico.
—Grandes glaciares vienen a llevarse ahora los restos de nuestro amor.
—Grandes glaciares vienen a tragarse los nichos de nuestro amor.
—Las nicherías están una frente a la otra.
—De lejos parecen bloques.
—Todo lo vi mientras fuerte me daban pero me vire, y mi guardián
—no pudo retenerme.
—Allí conocí los colores y vi al Verdadero Dios gritando dentro de
—los helados galpones de concreto,
—ahullando dentro de los fantasmas galpones de concreto,
— mojándome entera dentro de los imposibles galpones de concreto.
—Muía chilena -me insultaba mi madre- ya llegará también tu hora.
—Me vire por muchos lugares y vi a mis viejos sin salir de allí.
—Son como Dios.
—Pero ellos no saben que su cachorra se está muriendo de amor y
—golpes en los viejos galpones.
—Ahora me buscan pobres viejos ateridos.
—Preñándonos de gruesos escupitajos, juntos, jóvenes y viejos
—reventaremos.
—    ay amor reventaremos
—    ay amor reventaremos
—La generación sudaca canta folk, baila rock, pero todos se están
—muriendo con la vista vendada en la barriga de los galpones.
—En cada nicho hay un país, están allí, son los países sudamericanos.
—Grandes glaciares vienen a recogerlos.
—blancos glaciares, sí hermano, sobre los techos se acercan.
—Murió mi chica, murió mi chico, desaparecieron todos.
                                                                                Desiertos de amor.

Lloré así y canté. Aullando los                     Los países están muertos. Un
perros perseguían a los mucha-                Galpón se llama Sudamérica y el
chos y los guardias sitiaban.                       otro Norte.
Lloré y más fuerte mientras los                   Tormento me dio la vista, dije
cuerpos caían. Blanco y negro lloré            abriéndome. El responso canta-
el canto, el canto a su amor des-                mos. Entera mi mala estrella cante
aparecido.                                                        entonces el canto a mi amor que
Todo el desespero mío yo lloré.                  se iba. Muchas cruces se llama-
El pasto sube hasta las nicherías.              ban e iban.
Los muchachos paisa le dije ten;               Todos paisanos dije llorando se ha
ten mi pena y se apaga.                                 ido Se fue, y yo no peno ni no peno.
Nostalgia cantamos por los países            La Internacional de los países
y por el país chileno.                                       muertos creció subiendo y mi amor
Procesión fue y sentencia, cruza-                 puse. Todo el amor paisa, todo el
mos los otros nichos y frente al del             lloro mío sumé y sonó entonces la
país nuestro estalló el salmo.                      General de los países muertos.
Toda la pena.                                                    Así desangré yo la herida y al
Todo el salmo cayó entonces so-                partir rojo sonó el canto a mi amor
bre su amor que no estaba. De                    desaparecido. Todas estaban como
nostalgia cantó por ellos, por ellos,             abriéndose igual que fosas estas
por los países muertos puse no,                 letritas, el grito, el país puse no,
no dolía.                                                             no dolía.

—Cantando, cantando a su amor desaparecido.
—Cantando, cantando a su amor desaparecido.
—Sí hermosa chica mía, lindo chico mío, es mi karma ¿no?
—Todos los países míos natales se llaman del amor mío, es mi lindo
—y caído. Oh sí, oh sí.
—Todos están allí, en los nichos flotan.
—Todos los muchachos míos están destrozados, es mi karma ¿no?
—Me empapo mucho y te quiero todo.
—Cantando, oh sí, cantando a su amor desaparecido.
—Cantando, oh sí sí, cantando a su amor desaparecido.

Argentina, Uruguay y los países                  ¿No te apenaste? Flores del Cen-
chilenos del amor mío y desapa-                 tral país cambiaron y era que yo
recido.                                                                me moría.
Por escalera se sube de un país a              De tu lado me morí y me pusieron
otro. Por ascensores se sube o por            arriba como los países argentinos
aviones del amor mío que también             están ubicados sobre los chilenos.
baja las penumbras y a veces sube.           Todos van subiendo unos sobre
Allí andanos yo y tú. Allí andamos,                otros. Nichos del galpón Sudame-
entre las fosas tú y yo que nos                      ricano, y muertos se llaman. Nos
hablamos: —¿Me comiste? ¿porque           murieron —digo— de la pena y se
tenías hambre chileno me comiste?            llaman.

Te quería, te quería tanto, dice, que             Del amor desaparecido también se
toda la noche negra silbó y yo te                   llaman los países. Enmurallados
sostuve con mi mano y lo viste.                     yacen como nosotros.

Es cosa sólo de muertos.                               Masacraron a los chicos y los
Sí, es sólo cosa de los muertos el               países se quedaron. Nosotros
ver cada una de estas letras                         somos ellos, tiré. Fue duro.
abriéndose en nichos.                                    Algunos se apodan Países del ham-
Letras, letritas, dice, tumbas del                   bre, o bien USA en el nicho ameri-
amor ido dice. Yo te sostuve con                  cano, digo: Más atrás están los
mi mano y lo viste. Países idos                    oíros. Amor mío; somos nos
dice.                                                                    comidos.


                                                                                                              Fin. Y entonces:


....Reventada de amor toda la enamorada que quepa te cantó allí. Fue
más hondo todavía; más abajo de los hoyos negros, del grito, de la
pesadilla. Allí la mujer en amor te contó esta historia; es descripción,
mapas y países enruchados, pero toda su enamorada te cantó allí. Corte.
Tu desierto de amor. Corte. Y entonces:

sábado, 12 de octubre de 2013

Días de verano

"Sentirse abrazado y sostenido por el agua verde y cristalina, más que un placer, suponía la vuelta a un estado normal de cosas "... John Cheever: El nadador

así eran las cosas
un mediodia
mamá preparaba el almuerzo
32 ° en el pueblo

partiamos al club
the dream team: mi padre, mis hermanas y yo
dejábamos los bolsos
en el guardarropa

de allí ibamos a los baños
grises húmedos
los envolvía un olor nauseabundo
como a las letrinas de las duchas

esos hoteles transitorios
de noches solitarias
en pueblo olvidado por todos
menos por los que  ahí vivíamos

así las cosas
nos poníamos las mallas
y nuestro padre
se duchaba
antes de sumergirse en el agua

luego entrábamos el pie en el agua
que intuíamos congelada
ahora pongo el pie en estos lagos
que intuyo congelado en doble visión


el ciclo comenzaba
papá se tiraba a la pileta
y nadaba
veiamos que respiraba
cada cuatro brazadas

nosotras por otro lado
nos tirabamos al agua
bombita paradas
saliamos del agua

y regresábamos todos en auto
a casa donde nos esperaba mamá
y un lugar seguro previsible
No sospechábamos de su caducidad










lunes, 7 de octubre de 2013

Diseminación

tengo miedo  que una hoja se quiebre
y el  mundo se caiga
mientras un hombre mata a su mujer
en suelo invisible

pienso que no quiero que se
quiebre ninguna hoja
camino  tratando de no
pisarlas


me duele la esperanza
de la casita de papel
que terminé de armar
y se llevó el viento

veo los rayos que
esconden los soles
por venir
en la bici de Juan


y pienso en las bicis
de la cocina vieja en
la casa de mis abuelos
en el Uruguay

una pileta de cemento
el jabón la perdiz
una esponja de acero
vieja y roída
junto a mi llanto en el abismo
de la palabra hoy










martes, 1 de octubre de 2013

El caracol

Apoyo sobre mi oreja
el caracol que se encuentra
en la mesa Luis XVI
de mis tías abuelas

viene de allí un rumor
de recuerdos caracolizados
rugidos de mar que impactan
sobre ese muelle que armamos

en esa noche huérfana de estrellas
papá, mamá, mis hermanas y yo
nunca nos vi tan fuertes
esa imagen me llega en pleno desalojo

la intemperie no por eso es menos real
mientras la vida pasa
las cosas siguen su ritmo
la araña teje su tela

la ciudad insomne
no me proteje
la hostilidad de la ciudad me hiere
y yo me caracolizo